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Fotografía artística contemporánea: imagen e imaginación

Aunque la fotografía parece relacionarse con lo real, en verdad tiene que ver con lo imaginario.

Por Óscar Colorado Nates*

Ya hemos discutido antes sobre la relación entre arte y fotografía y acerca del observador emproblemado que observa una pieza y se pregunta “¿Y eso es arte”? También introdujimos al lector en en la relación entre Arte conceptual y fotografía. Toca ahora el turno de advertir que  aunque la fotografía parezca la forma de arte más accesible, es mucho menos obvia de lo que parece.

La fotografía es una trampa

De hecho la fotografía es una gran trampa y su primera red, echada al observador convertido en víctima, es la ilusión de mostrar algo real; es el famoso efecto realidad.

Fernando Portillo Guzmán lo explica con precisión:  «la foto es una representación, un corte, una delimitación, una puesta en escena, una apuesta por la opinión propia, una mirada parcial, una rebanada escogida; no es, nunca, la verdad ni la realidad, aunque pudiera parecerlas, aunque pudiera, equívocamente, parecerse a ellas; (… [el fotógrafo]  juega siempre con nosotros, juega con nuestra atenta mirada ajena; juega con nuestros sentimientos difusos;  juega con nuestras experiencias previas; juega con nuestra concordancia, o discordancia, con la obra fotográfica visionada; juega con nuestra cultura inculcada y asimilada, sólida, fluida o frágil, al respecto de la lectura realizada; juega con la propia facilidad o dificultad en dicha lectura; juega con nuestra razón dialógica, comunicándonos algunas ideas o rompiendo mensajes intachables; juega con nuestra capacidad, o discapacidad, crítica; juega, siempre, con nosotros al ratón sagaz y a los gatos artrósicos, siempre acariciando nuestras distantes y lejanas pupilas, siempre perplejas ante su mirada previa.» [1]

La imagen no es nunca, de ningún modo igual a la realidad (ya no digamos a la verdad). Joan Costa lo sintetiza claramente en el siguiente cuadro [2]:

Imagen

Versus

Realidad

La imagen es un fragmento del entorno real.

 

La realidad es un continuo.

La imagen es bidimensional.

 

El mundo real es multidimensional.

La imagen es un artificio, un hecho cultural.

 

El mundo es un hecho de la naturaleza predecesora.

La imagen es un medio de comunicación.

 

El mundo real no es un medio, sino un absoluto.

La imagen es anacrónica, está fuera del tiempo.

 

La realidad es espacio y tiempo.

La fotografía sigue siendo tremendamente popular gracias a su asequibilidad: Nadie que camina por la calle y ve un anuncio publicitario de shampoo con una fotografía ilustrándolo requiere de una gran capacitación para una correcta interpretación.

Sin embargo, la fotografía es mucho más que su aspecto visual. Jean-Claude Lemagny, a quién acudiremos frecuentemente, declara que la fotografía “para ser comprendida, requiere un extremo refinamiento de sensibilidad. Es la más austera, y la menos accesible, de todas las artes.” [3]

Aunque parezca tan asequible, la fotografía no lo es en absoluto. He aquí dos ejemplos:

Quince años, Lima (Perú).  Fotógrafo anónimo

Dovima con vestido Balenciaga. Richard Avedon. 1950

 
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¿Fotografía buena o mala?

Por Óscar Colorado Nates*

¿Qué es una buena foto?

Es muy común formular esta pregunta. Jon Uriarte  ofrece una interesante respuesta a esta cuestión: «Entendemos por una buena foto aquella imagen que nos transmite información de algún tipo, tanto estética como conceptual, por la que nos sentimos de algún modo interesados, atraídos o simplemente estimulados.»[1]

Ahora bien, podemos tener en la mano una serie de fotografías y preguntar a los transeúntes cuáles les parecen buenas o malas. Siempre tendremos respuestas; nadie nos dirá “oiga usted, gracias por preguntar pero soy la persona menos calificada para responderle”. En fin, todos sentimos que podemos opinar de fotografía. Y en ese sentido el preguntarse si una imagen es buena o mala está bien, pero la respuesta será tan parca como imprecisa. Cuando buscamos analizar de manera más seria una fotografía habría que comenzar por cuestionar el modo de análisis mismo.

El preguntarse si una foto es buena o mala adolece de dos problemas: primero caer en el error filosófico del reduccionismo. Se trata de una actitud maniquea que reduce todo los polos opuestos: bueno o malo sin admitir matices. Una foto es un objeto demasiado complejo como para tratar de encasillarlo únicamente en dos posibilidades extremas de bueno o malo. Se cae necesariamente en una reducción injusta. Veamos: ¿qué pasa si le muestro a una persona en la calle la siguiente fotografía de una pareja?

Tal vez el observador la califique automáticamente de “mala” porque apenas si se puede entender, en parte por el paso del tiempo.

Sin embargo es la única fotografía de Don Arnulfo González Peza y de Doña Francisca Gutiérrez, el único testimonio visual de su paso por este mundo. Y si son los bisabuelos del autor de este artículo (como lo son) entonces el asunto ya no es tan sencillo y la pregunta de si la fotografía es buena o mala resulta un tanto irrelevante. ¿Qué más da si la foto tiene deficiencias de cualquier tipo si es la única evidencia de la existencia de mis antepasados?

El segundo problema con la pregunta es que si algo es bueno o malo también se puede caer en un cierto juicio ético, pues ambos conceptos están directamente relacionados con la bondad o la maldad. Nos metemos, innecesariamente, en camisa de once varas. No le podemos decir a una fotografía «¡Foto mala! ¡Foto mala!» como lo haríamos con Fido si destruye nuestro sillón favorito. Entonces la solución, en este sentido, tampoco está en preguntar si una fotografía es buena o mala.

¿Qué hay de valioso en una fotografía?

Otra posibilidad ante el análisis de una fotografía es preguntarnos ¿Qué hay de valioso en ella? Entonces la imagen de los bisabuelos puede tener una respuesta más extensa y precisa. Seguir leyendo ¿Fotografía buena o mala?

Lectura fotográfica: división en módulos

Por Óscar Colorado Nates*

La lectura fotográfica precisa de un análisis metódico y sistemático de la imagen. Con el objeto de poder identificar áreas concretas de una fotografía y contar con un sistema de notación propongo la división del encuadre en 16 módulos dispuestos de la siguiente manera: en cuatro columnas identificadas con los números 1 al 4 de izquierda a derecha y cuatro renglones de las letras A a la D de arriba hacia abajo.

Se toma como ejemplo e ilustración del sistema de notación propuesto el siguiente esquema:
(NOTA: Se indica como ejemplo de un módulo al que se desea hacer mención con un color diferente, en este caso el A3 es decir, primero renglón de arriba a abajo A, tercera columna de izquierda a derecha 3).


Fotografía: © 2012 Rafael Olivares. Todos los derechos reservados en favor de su autor.

Este sistema de notación modular permite identificar zonas concretas de la foto haciendo referencia al módulo correspondiente. En el ejemplo anterior, si queremos decir «la cara del sujeto está arriba a la derecha un poco centrada» resultaría impreciso. Usando el sistema de notación de módulos que propongo se diría «la cara del sujeto se encuentra en A3″, una localización mucho más específica.

Debido a que es necesario hacer análisis aún más detallados, propongo la posibilidad de una subsecuente subdivisión de cada módulo siguiendo el mismo criterio: 16 módulos en cuatro columnas y cuatro renglones. Cuando se trate de un segundo módulo (un submódulo) propongo que la notación los separe con dos puntos » : » (espacios en blanco a izquierda y derecha para aumentar la claridad)   e indique la posición del siguiente módulo colocándolo a la derecha. Por ejemplo A3 : D3. La notación se leería de izquierda a derecha, sabiendo que cada módulo a la derecha va indicando una subdivisión adicional.

Si quisiéramos ser más precisos y describir la posición más exacta de la cara diríamos que se encuentra en los módulos A3 : C3 y A3 : D3 como se muestra en el siguiente ejemplo.

La notación de módulos puede hacerse de izquierda (módulo dominate) a derecha (módulo subordinado) dividiendo tanto como se quiera en tantos niveles como haga falta. En una imagen con módulos en tres niveles podría haber una notación para determinar con precisión dónde se encuentran los ojos del sujeto en la fotografía de ejemplo  A3 : D3 : A3

Rangos de módulos. 

Si se quisiera determinar dónde se encuentra la cara del sujeto, que abarca más de un sub-módulo, se utilizaría una notación como la que sigue:

«La cara del sujeto abarca A3 : D3 : A3 // A3 : D3 : D4»  o bien «Desde A3 : D3 : A3 hasta A3 : D3 : D4». Para denotar módulos en una misma diagonal se usaría el signo «/». Propongo el uso de signos «//» para indicar un rango que va de una esquina a otra, el signo «|» si se trata de un rango de módulos en columna y el signo «-» para los rangos de módulos en renglones. Por ejemplo:

Grupo de módulos en un mismo renglón: A3 : D3 : A1 – A3 : D3 : A:3
Grupo de módulos en una misma columna: A3 : D3 : A1 | A3 : D3 : D:1
Grupo de módulos en diagonal: A3 : D3 : A1 / A3 : D3 : D:4
Grupo de módulos con un rango cuadrangular que incluya todas las columnas y renglones dentro de un rango dado:  A3 : D3 : A1 // A3 : D3 : D:4

Conclusión

Este sistema puede aplicarse a procesos de lectura fotográfica morfológica (denotativa), pero también puede ser de utilidad para el análisis de fotografía forense donde se agregaría únicamente el cotejo módulo por módulo siguiendo siempre un orden preciso de izquierda a derecha, de arriba a abajo y de lo normal a lo anormal.

El sistema de notación permite una subdivisión que podría llegar incluso más allá de la división del pixel y llegar a 1/16 de pixel. Los niveles de módulos dependerían de la resolución original de la imagen.

El método propuesto permite identificar cualquier zona de una fotografía de una manera precisa, consistente y sistemática evitando confusiones y vaguedades al hacer referencia a puntos concretos de una imagen. Haré uso de este sistema de notación para la lectura de fotografías.

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Óscar Colorado Nates es Profesor/Investigador titular de la Cátedra “Fotografía Avanzada” en la Universidad Panamericana (Ciudad de México) donde encabeza la Academia Audiovisual. Es director general de la Agencia de Imagen FotoUP, integrante de MediosUP. Las opiniones vertidas en los artículos son personales y no reflejan necesariamente las opiniones y/o posturas de la Universidad Panamericana.

Feng-GUI, herramienta de análisis de imagen

Desde hace casi ocho años Feng-GUI ha desarrollado algoritmos de análisis de imagen para detectar los focos de atención y los movimientos sacádicos oculares al ser observada. Con el tiempo esta firma sus sistemas de análisis de imagen incluyen reportes de atención y dirección, simulación de focos de atención y mapas de opacidad.

En OscarEnFotos.com hemos adoptado esta herramienta como parte de nuestros medios de análisis para la lectura fotográfica denotativa por la seriedad y eficacia de los algoritmos y sistemas de reporte que utiliza esta firma.

Los reportes Feng-GUI que utilizamos en OscarEnFotos.com para la lectura de fotografías incluyen:

Informe Feng-GUI Gaze Plot.  Visualiza las trayectorias de exploración y el orden entre los elementos dentro de la imagen. Un informe Feng-GUI Gaze Plot® también se conoce como reporte Scanpath. Se compone de una serie de paradas cortas (llamadas fijaciones) y los movimientos rápidos del ojo (movimientos sacádicos). Las fijaciones están marcadas con círculos junto con un número que establece el orden en el que los ojos se mueven entre las fijaciones. La primera fijación está marcada con el número (1). En promedio, las fijaciones duran alrededor de 350 ms durante la visualización de una escena. El informe Feng-GUI Gaze Plot® se utiliza para demostrar visualmente el orden de las fijaciones y caminos de la vista.

Feng-GUI Attention Heatmap® . Muestra los elementos más atractivos de la imagen en forma de puntos  «calientes» y «fríos».  Este informe predice el movimiento ocular  y qué áreas de la imagen atraen más la atención.

Opacity Map®. Los colores van desde el verde mapa de calor a través de amarillo a rojo. Los colores representan los niveles bajos (verde), medios (amarillo) y alto (naranja-rojo) de atención. Las áreas sin color implican las zonas a las que no se presta tanta atención.

En OscarEnFotos.com hemos encontrado que los análisis Feng-GUI son una fuente valiosa para la lectura fotográfica que ofrecen una opinión interesante sobre la forma en la que una fotografía podría ser interpretada.

Los servicios de análisis tienen costo y son herramientas de uso profesional que aprovechan fotógrafos, creativos y diseñadores. Feng-GUI ha desarrollado aplicaciones especiales para analizar piezas audiovisuales como trailers de películas o anuncios.

Libro: Cómo se lee una fotografía

Cómo se lee una fotografía (Interpretaciones de la Mirada). Javier Marzal Felici. Ediciones Cátedra (2007)
Javier Marzal Felici, Cómo se lee una fotografía (Interpretaciones de la Mirada), Ediciones Cátedra, Madrid, 2007

Para saber escribir, primero es necesario leer. Esta premisa tan obvia suele olvidarse en la fotografía y nos lanzamos a realizar imágenes sin una cultura visual mínima.

El texto que ahora reseñamos se titula «Cómo se lee una fotografía» de Javier Marzal y nos ofrece una herramienta fundamental para adentrarnos en el lenguaje fotográfico.

En una primera parte  Javier Marzal Felici expone los fundamentos teóricos de la fotografía para luego hacer un recorrido de las principales corrientes metodológicas en el análisis de la imagen. El especialista nos ofrece su propuesta para la interpretación de la fotografía y culmina el texto con la lectura de doce textos fotográficos.

De la contraportada: «La fotografía consituye un objeto de estudio difícil de abordar desde una perspectiva unívoca. El propósito de este libro es, precisamente, ofrecer una metodología de análisis del texto fotográfico.»

Esta excelente adición a la biblioteca fotográfica constituye una mirada seria al tema. No ofrece una solución «de aspirina», profundiza en el método de lectura y da respuesta a los «por qués» de la lectura fotográfica.

Cómo se lee una fotografía es, indudablemente, una buena aproximación a la lectura fotográfica que ofrece un método, un camino, para poder desentrañar, ordenadamente, un texto fotográfico.

Además del libro, Marzal Felici ha publicado otros textos que son de gran utilidad para cualquier interesado en saber cómo leer una fotografía. Dichos documentos pueden descargarse a continuación:

>> Propuesta de modelo de la imagen fotográfica. Descripción de modelos contemplados. Documento PDF descargable.

>> Aproximaciones metodológicas en el estudio de la fotografía. Documento descargable en PDF.

Se puede profundizar en el análisis fotográfico en el sitio web que el Dr. Marzal ha creado con la Universitat Jaume I donde expone su método y ofrece más lecturas de textos fotográficos. Su página puede consultarse aquí.

¿Dónde comprar el libfo? En España desde Amazon, o a veces disponible en México en Librerías Gandhi.

– Marzal Felici Javier, Cómo se lee una fotografía (Interpretaciones de la mirada),  Edit. Cátedra, Madrid, 2007

En este blog también hay más información sobre cómo leer una fotografía:

Artículos diversos

Elementos del lenguaje fotográfico

  1. Elementos del lenguaje fotográfico: introducción
  2. La luz 
  3.  El Enfoque

ocn_smallÓscar Colorado Nates es Profesor/Investigador titular de la Cátedra de Fotografía Avanzada en la Universidad Panamericana (Ciudad de México).

Autor de los libros:

  • Fotografía 3.0 Y después de la Postfotografía ¿Qué?
  • Instagram, el ojo del mundo
  • Fotografía de documentalismo social
  • Fotografía Artística Contemporánea
  • Entre otros

Co-fundador de la Sociedad Mexicana de Daguerrotipia y miembro de The Photographic Historical Society (Rochester, NY).

Las opiniones vertidas en los artículos son personales y no reflejan necesariamente las posturas de la Universidad Panamericana.

Fuente de investigación : Schnaith Nelly, Lo visible y lo invisible en la imagen fotográfica, Edit. La Oficina, Madrid, 2011