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¿Cómo se monta una exposición fotográfica?

¿Es tu primera experiencia al exhibir tu fotografía? ¿Cuál es la ruta para hacer congeniar foto y museografía? Aquí están algunos pasos. Seguir leyendo ¿Cómo se monta una exposición fotográfica?

El oficio y la fotografía de calle

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No importa que la foto de calle sea subjetiva u objetiva; que el estilo del fotógrafo sea deliberadamente claro u oscuro, directo o indirecto: la foto callejera debe comenzar interesando al observador.
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Consejos para un joven que quiere ser fotógrafo

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Una fotografía valiosa o una serie relevante posiblemente le interesará a algún editor. Pero nadie te lo garantiza. En caso de que no la publiquen o no la exhiban, al menos te quedará una fotografía o una serie terminada. Guárdala como un tesoro: podría motivarte a hacer otra.   Seguir leyendo Consejos para un joven que quiere ser fotógrafo

Paul Strand: Carta a los estudiantes de fotografía

Paul Strand
Paul Strand

“Todos somos estudiantes, algunos durante más tiempo que otros. Cuando dejéis de ser estudiantes, puede que dejéis de estar vivos en lo que concierne al sentido de vuestro trabajo. Por lo tanto hablo de estudiante a estudiante. Quiero deciros, pues, que antes de dedicar tiempo a la fotografía (que por otro lado os tomará mucho) pensad hasta qué punto ésta es importante para cada uno de vosotros.

Si lo que realmente perseguís es pintar o algo más, entonces no fotografiéis, salvo que se trate de pura diversión. La fotografía no es un atajo para llegar a la pintura, para llegar a ser artista o para cualquier otra cosa. Por otro lado si la cámara y sus materiales os fascinan y motivan vuestra energía y vuestro respeto, aprended a fotografiar. Descubrid primero qué puede hacer la cámara y los materiales sin interferencia alguna, únicamente con vuestra propia visión. Fotografiad un árbol, una máquina, una mesa, cualquier trasto viejo; hacedlo una y otra vez modificando la luz. Observad lo que registra vuestra película, descubrid los resultados que se obtienen con los distintos tipos de papel y gradaciones. Las diferencias de color que pueden obtenerse utilizando uno u otro revelador y en qué forma estas diferencias cambian la expresividad de la imagen. El campo es ilimitado, inagotable, sin salir de las fronteras naturales del medio. En resumen trabajad, experimentad y olvidaros del pictorialismo y de otras palabras en mayor o menor grado carentes de sentido. Seguir leyendo Paul Strand: Carta a los estudiantes de fotografía

Fotografía, insensata odisea

Siempre que iniciamos o emprendemos la fotografía, nos sentimos sobre la faz del abismo.

Texto original de Azriel Bibliowicz (1), adaptado y editado por Óscar Colorado (2)

Sin lugar a dudas, fotografiar es un oficio arcano, difícil, arriesgado y, tal vez por ello, fascinante. Y sólo quienes se aventuran en él con pasión y saben bajar al Hades, amarrarse al mástil y correr los riesgos y peligros que demanda esta insensata odisea, logran acariciar los laureles que confiere su destino.

Pero para lanzarse a la aventura se necesita estar preñado, preñado de obsesiones, memorias y fobias, y tener ganas de mostrarlas. Incluso, se debe sentir que si no se convierten en una foto, se le pudren por dentro. Sólo quien vive con dicha sensación irremediable, cultiva la fotografía. Y para ser fotógrafo se necesita, de manera ineludible, fotografiar. Y de afán. El afán resulta necesario y un acicate.

En el fotógrafo debe persistir la actitud de desarrollar con ahínco y todas sus energías el arte de fotografiar. Además, no se hacen fotografías como se quiere, sino como se puede, y por ello la intuición es fundamental. Hay que aprender a dejarse llevar. En el baile fotográfico, sólo el que siente la necesidad, aquel cuyos pies (en este caso serían los ojos) no aguantan la tentación de la música interna, el que se suelta, es quien termina por ser fotógrafo. Cuanto más se fotografía, más gracia se adquiere. En la medida que uno se familiariza con el oficio, éste se vuelve natural y se abren nuevos retos. Se empiezan a distinguir los pasos, y se le permite a la intuición que los marque. La intuición es una brújula que por lo general no se equivoca y puede resultar superior a la propia reflexión. Pero ante todo hay que tener ganas de hacer fotos. Las ganas lo son todo. El encanto y la gracia, si bien son regalos de los dioses, sin disciplina y rigor nunca florecen. Lo importante es fotografiar y lanzarse a esta fabulosa aventura de develar la poesía, porque si se cultiva con vehemencia y se tiene gracia, ella aflora.

Así como se aprende a apreciar la música, también se aprende a apreciar el lenguaje visual. El fotógrafo que se asume como artista y que cultiva la conciencia del vocabulario visual, la confianza que le tiene y el amor hacia él, necesariamente termina por comprender la responsabilidad que le confieren.

Así como el fotógrafo debe concentrarse en el lenguaje visual y en sus significados, tal vez deba obviar o, mejor, olvidar a ratos la gramática de la imagen. Cuando se comienza a fotografiar no se le debe prestar demasiada atención a las reglas. Lo importante es fotografiar. En verdad, lo concerniente a la técnica es difícil y complejo, porque si bien hay una elegancia en el buen manejo de la imagen, la etiqueta siempre puede resultar ceremoniosa, plana y presuntuosa. Lo importante no es tanto si fotografiamos correcta o incorrectamente, sino si lo hacemos con inteligencia e intuición. La pureza, como cualidad única de las fotografías termina por ser desdeñable. Seguir leyendo Fotografía, insensata odisea