Lectura fotográfica: ¿De qué trata esta fotografía?

En la lectura fotográfica, uno de los aspectos más ricos -y complejos- es la interpretación. Responder a esta primera pregunta nos ayudará a desentrañar un parte del sentido en una imagen.

Por Óscar Colorado Nates*

En una fotografía se puede indagar, con relativa rapidez su aspecto denotativo, es decir, los componentes formales como orientación del encuadre, cromatismo (si es a color o en blanco y negro), composición, etc.

Veamos la siguiente imagen:

manuel_alvarez_bravo_el_ensueno_1931

En lo denotativo (dicho con una gran simpleza) se trata de una fotografía en blanco y negro, encuadre vertical, realizada con película de 35mm donde se muestra a una muchacha que recarga en un barandal.

Esta imagen del fotógrafo mexicano Manuel Álvarez Bravo tiene un interés formal, la composición, el ritmo que ofrece la repetición de líneas verticales, etcétera.

Sin embargo, hay otro aspecto de gran riqueza y profundidad. Esta imagen se llama “El Ensueño”. El título dota, automáticamente, de un significado particular a la imagen. A veces, como era el caso de don Manuel, el fotógrafo desea ser específico respecto de lo que vio y lo que espera que el observador encuentre y el título de sus fotografías siempre es una llave para desentrañar el sentido que él quiso darle a la imagen.

Cuando vemos esta imagen, el título (“El Ensueño”) nos lleva al interior de la mente de esta joven y, en parte, a sus posibles sueños (y acaso decepciones, por la cara larga) juveniles.

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Manuel Álvarez Bravo. “El ensueño”, 1931 (Detalle)

Otro sentido puede ser que la escena es, ella misma un sueño; la capacidad onírica de esta fotografía nos llevaría entonces a una imagen de carácter surrealista. Ahora bien, es importante prestar atención a la fecha de la fotografía: 1931. Fue una imagen leída (y comprendida) en el corazón de las vanguardias. No en balde al sumo sacerdote del surrealismo, André Bretón, le complacían tanto las imágenes de Álvarez Bravo.

Lo denotativo y lo connotativo en las personas

En cierta forma, los aspectos denotativos (lo que se ve) y los connotativos (el sentido, lo que significa) en una fotografía podrían aplicarse a una persona: lo denotativo es su aspecto exterior, pero lo connotativo es lo que implica.

Observemos esta fotografía de un grupo de soldados:

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Fotógrafo desconocido. Soldados del 16º Regimiento Bávaro de Reserva (ca. 1914-15)

Hay uno  de estos militares, en particular, que destacaremos:

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En lo denotativo se trata de un hombre relativamente joven de uniforme con bigote. Este soldado disimulaba uno de los aspectos menos favorecedores de su rostro (la boca) con un buen mostacho. Sin embargo, cuando quiso colocarse una máscara anti-gas y no pudo colocársela, tuvo que recortarlo y convertirlo en un Zahnbürste-Schnurrbart,[1] que era un estilo de bigote en boga por aquel tiempo y portado por figuras como Hermann Esser, Vladimir Karpov, Arthur Phelps o Hermann Obrecht. [2]

Ahora observemos un retrato que se le hizo años después, en 1937, al mismo militar. De nuevo, en lo denotivo nos encontramos ante  un hombre maduro -sin ser viejo-, bien peinado, con un pequeño adorno en la corbata y un Zahnbürste Schnurrbart (bigote de cepillo). Sin embargo todos sabemos lo que significa este hombre.

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Bundesarchiv Bild 183-S33882 (1937)

Como ya habrá adivinado el lector, lo fundamental no está en el aspecto exterior de este hombre, sino de lo que significa, lo que encarna, en qué medida esta persona es el símbolo de algo. Esta connotación es, en buena medida, un acuerdo cultural que es afectado por el tiempo, el espacio y la circunstancia.

Por ejemplo, esta imagen significaba (connotaba) ideas totalmente distintas en la Alemania de 1937. El sentido que tiene la figura de Adolf Hitler, hoy, es tan universal como infame.

Veamos otra fotografía de un hombre maduro con bigote, realizada en 1946 por Margaret Bourke-White:

Margaret Bourke-White. Delhi, India, 1946.
Margaret Bourke-White. Delhi, India, 1946.

Con todo lo interesante que es esta fotografía en lo denotativo, queremos resaltar lo que significa, implica, simboliza este hombre semidesnudo. Y, nuevamente, habría que preguntarse  ¿Qué supondría ese mismo hombre para un funcionario del gobierno británico encargado de mantener el orden imperial en las colonias de la reina de Inglaterra en 1946? Y ¿Qué simboliza para nosotros, aquí y ahora, este mismo hombre?

Del mismo modo que estos dos hombres de bigote tienen un mínimo de paralelismo en su arreglo personal (ambos usaban bigote)  pero una connotación, un sentido, un significado, un simbolismo mucho más complejo, rico y trascendente. Toda fotografía guarda un aspecto denotativo (lo que está en la imagen) y otro connotativo (lo que significa la imagen).

Al hacer una lectura connotativa y tratar de descifrar el alcance de una fotografía, resulta crucial contestar una pregunta que parece obvia, pero que no siempre lo es:

¿De qué trata esta fotografía?

Cuando se hace un análisis denotativo, la respuesta a esta pregunta estaría en el sujeto (también conocido como motivo) fotografiado. En la siguiente imagen de Henri Cartier-Bresson, podemos ver a una mujer:

Dessau, Alemania, Abril de 1945 april Henri Cartier-Bresson
Henri Cartier Bresson. Dessau, 1945

Pero existe un sentido, más profundo cuando se trata de encontrar el tema de esta imagen. ¿De qué trata esta fotografía? ¿Qué tenemos en frente? La respuesta es, hasta cierto punto, escalofriante: trata de Europa después de la II Guerra Mundial. No es, solamente,  de una dama. Vemos a una llorando en un lugar y circunstancia específicos: en una ruina. No está de pie, se puede ver que está semi-tendida, incluso exhausta. Esta imagen es un símbolo: Europa desecha, llorando sobre sus ruinas, vencedora (logró sobrevivir) y vencida (lo perdió todo).

Una de las fotografías más importantes del siglo XX, también de Cartier-Bresson, podría tratar de algo parecido, aunque no lo parezca a simple vista:

Henri Cartier-Bresson. Gare Saint Lazare. 1932.
Henri Cartier-Bresson. Gare Saint Lazare. 1932.

No nos perdamos en los ricos aspectos denotativos de esta fotografía (la simetría vertical de la silueta en el espejo de agua, el alto contraste del hombre que salta, la composición o incluso los carteles del fondo). Esta fotografía también es un símbolo que podría enlazarse con los mismos elementos de la fotografía anterior: Europa y la II Guerra Mundial. Sin embargo, mientras que la primera foto muestra, literal y simbólicamente, el resultado de la guerra, la fotografía hecha en la estación St. Lazare podría dar la sensación de que trata de Europa justo antes de iniciar la II Guerra Mundial (ojo, que la fotografía no es justo antes de la II Guerra Mundial, sino que prefigura es emomento justo antes de esta gran guerra). Esta posible interpretación hace eco a las reflexiones del fotógrafo de Magnum Photos Philip Jones Griffiths. [3]  Stephen Bray pregunta: “¿Podría, esta fotografía, ser un presagio de lo que vendría? La imagen fue hecha el año en el que Hitler llegó al poder. ¿Fantasioso? Quizá…” [4]

Esta imagen, quintaesencia del famoso instante decisivo de Cartier-Bresson, no solamente es la captura magistral de un hombre saltando. No se trató de una imagen casual, el fotógrafo vio la escena y esperó largamente hasta que ocurriera algo que dotara a la fotografía de ese momento justo. Sin embargo, aquí el momento está más emparentado con ese punto de la tragedia griega donde hay un momento definitorio (generalmente dramático e incluso desastroso) donde nada volverá a ser igual. Este momento, para la Grecia clásica, era la περιπέτεια (peripateia), que comprendemos mejor con nuestra voz “peripecia”. [5]

En la tragedia griega la "peripateia" (peripecia) era ese momento crucial cuando nunca nada volvía a ser igual.
En la tragedia griega la “peripateia” (peripecia) era ese momento crucial cuando nunca nada volvía a ser igual.

Europa está en ese momento de máxima vulnerabilidad: los pies no están en el suelo, sino en el aire. Y lo que viene es la irrupción del desastre. El espejo de agua (la paz) está a un instante de ser perturbado. El hombre se mojará y salpicará, se generarán ondas de choque. Se necesitará tiempo para que el charco vuelva a su estado inicial y, quizá, podría ser alterado de tal modo que nunca recobre su estado original. Esta imagen podría tratarse de ese momento definitorio donde Europa está en su momento de mayor riesgo, a unos instantes del desastre de la Guerra donde nada volverá a ser igual.

Con la imagen mental que ahora tenemos, al ver estas dos fotografías su sentido puede ser otro:

Más aún, no es lo mismo la disposición anterior que el siguiente arreglo en díptico:

La secuencia es distinta. Por supuesto, si el asunto se limitara al aspecto exterior de las dos fotografías, entonces se pondrían (en un museo, por ejemplo) ambas imágenes en disposiciones distintas atendiendo a razones estéticas. Sin embargo, al dotar a estas imágenes de un sentido a partir de la interpretación, entonces el arreglo secuencial -primero la anticipación, luego el resultado- dota al díptico de una expresión distinta.

Lo anterior es solamente una de las muchas posibles interpretaciones acerca del sentido de estas fotografías al tratar de encontrar sentido y responder a la pregunta ¿De qué tratan?  

Mismos hechos, distintas implicaciones

Esta primera pregunta nos invita a buscar los grandes temas dentro de la imagen, a salir un poco del cuadro fotográfico para ubicar momentos, circunstancias y espacios que estén representados, sintetizados o incluso sugeridos por la imagen. El observador puede, en este sentido, aventurarse sin miedo. Cada lector puede encontrar temas muy distintos en una misma imagen:

Werner Bischof
Werner Bischof

Vale la pena hacer un ejercicio pequeño y observar cada una de las imágenes de esta mini-galería preguntarse, de una manera más amplia y profunda ¿De qué tratan para mí cada una de estas fotografías?

Vale la pena anotar que el responder a la pregunta ¿De qué trata la fotografía? No está reservado para quien lee una foto y trata de desentrañar su sentido. Es decir, esta pregunta también es útil para el fotógrafo pues, cuando se sale con la cámara en la mano a la calle, una misma escena tendrá un sentido, una connotación, absolutamente personal.

Pensemos en un fotógrafo joven que llega por primera vez a Birmania. Despertarán su interés algunos sujetos y temas. Sin embargo, si el mismo fotógrafo visita cada año este lugar, incluso vive ahí durante una temporada lo suficientemente larga para hacer amigos, incluso para conseguirse amante, pasados los años encontrará en Birmania temas y sujetos que le interesarán de un modo distinto. Y, desde luego, dos fotógrafos encontrarán temas distintos de un mismo lugar.

Tomemos como ejemplo a  George Rodger cuando realiza una fotografía en Birmania de una mujer china que trabaja construyendo un camino en Birmania. ¿De qué trata esta imagen? Tal vez de la explotación, la maternidad, el trabajo, la dignidad de la mujer. ¿Qué significa para el lector?

George Rodger. BURMA. Una mujer china quiebra piedras para reparar un camino en Birmania.1942.
George Rodger. Birmania. Una mujer china quiebra piedras para reparar un camino en Birmania.1942.

Veamos un par de fotografías donde se muestra a personas que son rapadas:

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Abbas. Myanmar (Birmania) Un hombre es rapado por un monje para convetirse en novicio. 2009

La primera imagen, de un fotógrafo desconocido, es de una prostituta francesa que tuvo relaciones sexuales con un nazi. [6] ¿Cuál es el significado de esta fotografía?

Ahora, la segunda imagen, del fotógrafo de Magnum Photos, Abbas, es de un monje que rapa a un hombre que desea ser novicio. ¿Esta fotografía trata de humillación  o de espiritualidad y búsqueda del camino personal? Tenemos dos imágenes distintas de un mismo hecho con significaciones totalmente distintas, determinadas por el contexto en el que son realizadas.

A modo de conclusión

En esta primera pregunta, existe una invitación a observar la fotografía desde una perspectiva que abarque más. Cuando se observa una fotografía, desde la más simple y vernácula imagen extraída del álbum familiar hasta la obra artística más acrisolada, siempre existe la posibilidad de encontrar ese gran tema que subyace debajo de la literalidad y del aspecto estético más obvio.

Paradójicamente, la cuestión no está en hallar el tema en la fotografía, sino en nosotros mismos porque nuestra historia, tiempo y espacio determinarán qué respuesta damos a la pregunta: Para mí ¿De qué trata esta fotografía? Y aquí, la claves esta en ese para mí en cursivas y negrita porque la lectura connotativa es un asunto fundamentalmente personal.


oscar_colorado_natesÓscar Colorado Nates es Profesor/Investigador titular de la Cátedra de Fotografía Avanzada en la Universidad Panamericana (Ciudad de México).

Es autor de los libros:

  • Ideas Decisivas: 800 reflexiones fotográficas (2a. Edición)
  • Fotografía 3.0 Y después de la Postfotografía ¿Qué?
  • Instagram, el ojo del mundo
  • Fotografía de documentalismo social
  • Fotografía Artística Contemporánea
  • El Mejor Fotógrafo del Mundo.

Columnista en el periódico El Universal (Cd. de México).
Editor y Director General de la revista fotográfica MIRADAS.

Co-fundador de la Sociedad Mexicana de Daguerrotipia y miembro de The Photographic Historical Society (Rochester, NY).

Las opiniones vertidas en los artículos son personales y no reflejan necesariamente las posturas de la Universidad Panamericana.

Copyright © 2016 by Óscar Colorado Nates. Todos los derechos reservados.


Fuentes de investigación

 

Notas

[1] Historias del Tercer Reich, Hitler bigote. Disponible en http://lashistoriasdeltercerreich.blogspot.mx/2013/01/hitler-y-su-bigote.html Consultada el 16 de abril de 2016

[2] Yarzabal Lucía. 5 personalidades históricas que usaron el mismo bigote que Hitler y no lo sabías. Disponible en http://www.batanga.com/curiosidades/7356/5-personalidades-historicas-que-usaron-el-mismo-bigote-que-hitler-y-no-lo-sabias Consultada el 16 de abril de 2016

[3] Nuestra lectora Marián Sáenz-Diez realizó algunas reflexiones respecto de la interpretación que hicimos en este artículo de la fotografía Dierriére la Gare Saint-Lazare. Fruto de su comentario agregamos al texto que estas apreciaciones sobre el sentido de esta fotografía pueden ser personalísimas y subjetivas, también sumé un par de referencias adicionales a las opiniones expresadas, en el mismo sentido y sobre la misma foto, por el fotógrafo de Magnum, Philip Jones Griffiths (1936-2008) en una entrevista durante el documental The Genius of Photography – Episode 03: Right Time, Right Place (BBC, Tim Kirby, Chris Rodley, 2007) 1′ 37″ Este documental está disponible en http://watchdocumentary.org/watch/the-genius-of-photography-episode-03-right-time-right-place-video_41bb1deea.html (Consultado el 17 de abril de 2016) aunque la BBC suele hacer todo lo posible por retirar estos materiales de Internet. aunque se puede comprar vía Amazon (UK) en http://www.amazon.co.uk/The-Genius-of-Photography-DVD/dp/B001VIR81E/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1460906834&sr=8-1&keywords=the+genius+of+photography+dvd. También podría argüirse que tratar de ver que esta fotografía trata sobre la II Guerra Mundial es una afirmación temeraria: Vale la pena revisar lo escrito por Stephen Bray en Bray Stephen, Can Photography Forsee the Future? Disponible en http://stephenbray.com/can-photography-foresee-the-future/ Consultada el 17 de abril de 2016.
Ahora bien, sobre esta misma foto existen muchas interpretaciones distintas e información interesante sobre la foto. A continuación cito algunas fuentes adicionales para profundizar en esta imagen:

[4]  Bray Stephen, Can Photography Forsee the Future? Disponible en http://stephenbray.com/can-photography-foresee-the-future/ Consultada el 17 de abril de 2016.

[5] Literary Terms. Peripateia. Disponible en http://literaryterms.net/peripeteia/ Consultada el 16 de abril de 2016

[6] Allen Peter, France’s darkest secrets will be revealed today: Archive naming collaborators who helped Nazis round up Jews are finally opened 70 years on. Disponible en http://www.dailymail.co.uk/news/article-3376099/The-names-responsible-helping-Nazis-round-kill-French-Jews-revealed-today-secret-archives-finally-opened.html Consultada el 16 de abril de 2016


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17 pensamientos en “Lectura fotográfica: ¿De qué trata esta fotografía?”

  1. Cada vez que titulamos una foto, o describimos alguna historia sobre esa foto, la foto baja a un segundo plano para cumplir un papel de descripción gráfica al título o historia que se cuenta.
    Pienso que las fotos no deberían llevar título, la fuerza de la imagen debe dar título e historia. Gracias Oscar y saludos.

    1. Estimado Rodolfo, recuerdo siempre algo que me dijo Yvonne Venegas: “No me cuentes tus fotos. Lo que tengas que decir resuélvelo visualmente” y tenía razón. Personalmente creo que cuando se bautiza una fotografía, se le otorga un siguiente sentido. Como tú bien dices, soy también partidario de no ponerle título a las imágenes, prefiero que el observador les otorgue el sentido que quiera. Dicho eso, también es cierto que Manuel Álvarez Bravo utilizaba los títulos como una estrategia para generar tres mensajes: uno visual, otro del texto literario (el título) y un tercer mensaje o sentido fruto de la combinación ínter-textual (texto fotográfico + texto literario).
      Gracias, como siempre, por acompañarme. ¡Un abrazo!

  2. Muy interesante. como siempre, Óscar. Yo pienso que la respuesta a la pregunta “¿de qué trata esta fotografía?” siempre estará relacionada con el acervo de cada observador. Yo, cuando me inicié en este mundo de la fotografía me preocupaba mucho porque no entendía muchas de las imágenes que veía, por ejemplo, veía fotos de Cartier-Bresson, que eran consideradas icónicas dentro de este arte y no me decían nada absolutamente, de ahí que me asaltaba un sentimiento de incompetencia tremenda: “debo ser un gran ignorante” me decía a mí mismo. Luego supe acerca del contexto de algunas de estas fotografías y cobraron significado, pero aquellas en las que no tenía ni tengo acceso al contexto me seguían resultando incomprensibles.
    Con el tiempo he aprendido a observar las imágenes de otro modo: si tienen un título, las cosas se facilitan mucho, pero si no cuentan con él, entonces me dejo llevar por una especie de intuición, por llamarlo de algún modo, busco qué relación puede tener la imagen que estoy observando con mi experiencia la cual se convierte de inmediato en el contexto que explicará la fotografía en cuestión y allí surge el significado que yo le doy finalmente. No sé si he logrado explicarme. GRACIAS por esto que haces.

    1. Estimado Ernesto, esto que cuentas nos ha pasado a muchos en alguna etapa de la vida fotográfica. Y es que a veces tendemos a creer que la imagen es un medio de comunicación absolutamente autónomo, que codifica todos sus sentidos en la capa visual. Desgraciadamente aquella idea de “una foto dice más que mil palabras” no es necesariamente cierta ni aplicable a todas las fotografías.
      Creo que todos hemos estado expuestos desde muy pequeños a una ola de imágenes que son muy obvias: las publicitarias. El que te vende Coca Cola no quiere que tengas grandes problemas de interpretación, de modo que el cifrado visual del mensaje es muy obvio. Desgraciadamente, estas imágenes nos hacen creer que toda fotografía es igual de obvia y fácil de leer.
      Pero hay muchas otras imágenes donde la capa visual es un componente, pero que requiere de lo que en semiótica se conoce como el ínter-texto, es decir, los distintos códigos que permiten comprender el mensaje. Un ejemplo clásico de ínter-textualidad es el cine, porque el director dispone de muchas codificaciones distintas: imagen, sonido (diálogo, música, diseño sonoro) y desde luego una historia.
      De hecho se suele hacer un gran hincapié al contar una historia en tratar de evitar los “narradores en off” y el exceso de diálogos porque entonces se está descansando todo el cifrado del mensaje en los medios que son más fáciles de codificar y decodificar, pero que se vuelven más obvios y, en muchos sentidos, aburridos. Sin embargo, en fotografía no tenemos más que un código, y además es una imagen fija, suspendida en el tiempo.
      En el cine se cuenta con una secuencia y el montaje (edición) que también es una forma de otorgar sentido. Si vemos simplemente una imagen aislada de Cartier-Bresson nos enfrentamos a un mensaje muy difícil de decodificar. Desde luego siempre se tiene la propensión a pensar “claro, es que yo soy un ignorante porque no entiendo a este gran maestro”.
      Hay verdad en eso, uno requiere de una cultura que, cuanto más amplia e incluyente, más conexiones nos permite hacer para comprender lo que vemos. Es, entre otros problemas, un reto epistemológico (es decir sobre cómo conocemos lo que conocemos).
      El escribir estos artículos tiene para mí un objetivo muy claro: el tratar de desmenuzar y hacer comprensibles (y sobre todo asequibles) estos temas que pueden ser extremadamente complejos.
      En mi artículo “Fotografía, idea y concepto” http://bit.ly/1Ngu4TH explico con más profundidad por qué los códigos visuales no son universales y en qué medida la cultura del observador es crucial para la re-creación de una imagen.
      La ventaja importante de este proceso de aprendizaje de la lectura visual es que cada vez vamos avanzando más, comprendiendo que el contexto de la imagen importa, la historia de su creador y las implicaciones de su obras.
      En cierta medida todo este blog tiene como objetivo el lograr que logremos comprender y desentrañar mejor el sentido de la fotografía, de toda fotografía.
      Muchas gracias como siempre por el comentario Ernesto, te mando un abrazo fuerte.

  3. Interesantísimo artículo, como de costumbre, Óscar. Sin embargo, en esta ocasión, me ha “chirriado” un poco la explicación connotativa de la fotografía de Cartier-Bresson del hombre saltando el charco, dado que la foto la hizo Cartier-Bresson en 1932, 7 años antes del comienzo de la II Guerra Mundial, no “instantes antes” de la guerra; creo que el autor no podía predecir semejante desastre 7 años antes. Por tanto, creo que la interpretación que se da en el artículo está determinada por el conocimiento actual de los acontecimientos históricos posteriores a la toma de la fotografía y, por eso, me parece muy forzada y arriesgada.
    Por lo demás, el artículo es muy didáctico, como todos los de su blog. Gracias por su generosidad al compartir tantos conocimientos.
    Un saludo.

    1. Hola Marían, sobre lo que comentas tienes toda la razón: digamos que puede ser una explicación un tanto “sacada de la manga” y puedo asegurarte que Cartier-Bresson no tenía, en lo absoluto, una intención de pre-figurar la guerra ni de imaginar lo que habría de ocurrir.
      Sin embargo he incluído esta interpretación para ilustrar, precisamente, cuán subjetiva y personal puede llegar a ser la lectura fotográfica. Cada quien le otorga un sentido.
      Ciertamente que un autor puede querer transmitir un mensaje con una intención específica, pero, como puedes leer en mi artículo “Sobre la intención del fotógrafo” http://bit.ly/1SkiGp4 generalmente acaba pesando más la interpretación del observador. También debo decirte que en interpretación fotográfica es imposible pontificar, no hay verdades absolutas.
      Si te lees los clásicos de lectura fotográfica “Looking at Photographs” y “The photographer’s eye” de John Szarkowski http://bit.ly/1VaX4PE te darás cuenta de que hay muchas interpretaciones (e incluso métodos de interpretación) que hoy no resultan muy satisfactorios. Sin embargo en su momento estas obras dieron una cierta luz sobre la lectura fotográfica.
      En la interpretación de la fotografía siguen habiendo otras dos posibilidades: una objetiva y la otra subjetiva (y no hablo de denotación y connotación, ojo). Cuando se interpreta el sentido de una fotografía, cada quien dirá lo que quiera (aspecto subjetivo) pero hay una forma, un método (aspecto objetivo).
      Por ejemplo, cuando pongo a mis alumnos a leer una fotografía en un examen, sus respuestas acerca de qué trata la fotografía son todas correctas, porque la misma foto le “dirá” a cada quien cosas distintas. Sin embargo, lo que sí les califico como un aspecto objetivo, claro, es que realicen en algún momento de su trabajo la pregunta “¿De qué trata esta fotografía?” Si no hacen la pregunta (y por ende no la responden) entonces tienen un problema no de lectura sino de método, y ese sí es perfectamente medible.
      Te cuento que planeo (espero, porque no siempre puedo cumplirlo por el tiempo y múltiples ocupaciones) escribir 20 artículos sobre 20 preguntas que sirvan como un camino para interpretar la fotografía. De hecho, la palabra “método” viene del griego meta (más allá, después) y hodos (camino) que significa “camino a seguir”. No digo que sea “el camino” sino “un camino”
      Espero poder ofrecer, con el tiempo, esas veinte preguntas (al menos ya va la primera) que sirvan como un camino a seguir al desentrañar el sentido de una fotografía (o “de la fotografía” si es es más ambicioso).
      En el caso de esto que comentas efectivamente, la lectura que hago a la fotografía de Cartier-Bresson realizada en la Gare Saint Lazare, puede ser una lectura forzada y arriesgada, porque toda interpretación tiene esa dosis de subjetividad en lo que ve (y quiere ver) el observador. ¿Tú qué opinas de todo esto? ¡Muchos saludos y gracias por el comentario!

      1. Creo que, efectivamente, la interpretación que podamos hacer hoy en día cada uno es subjetiva, pero en tu artículo la expones de manera casi categórica y afirmas: “Una de las fotografías más importantes del siglo XX, también de Cartier-Bresson, trata de lo mismo” […] “Esta imagen trata de ese momento definitorio donde Europa está en su momento de mayor riesgo…”
        Es decir, no especificas que es tu opinión o tu interpretación personal y subjetiva, sino que hablas de que esta fotografías “trata de” eso que explicas y, de esa manera, uno se queda pensando que quizás el autor poco menos que lo dejó escrito, ya me entiendes.
        En fin, que si no era más que una interpretación personal un tanto “peliculera”, entonces, nada que decir. 😉
        Gracias por los enlaces, qué buena pinta. Por cierto, que ya estoy deseando leer esos 20 artículos.
        Muchas gracias por tu detallada respuesta.
        Un saludo.

    2. Hola de nuevo Marián. Me pareció muy importante el comentario que hiciste, de modo que agregué en la nota [3] consideraciones adicionales e información que puede ayudar a revisar otras interpretaciones posibles. Agregué al texto otras dos fuentes interesantes que coinciden con la idea de que la foto “Derrière la Gare Saint-Lazare” podría ser vista como una prefiguración de la II Guerra Mundial. Sin embargo tu observación sigue siendo fundamentalmente correcta: Aunque seamos tres (o más) fuentes que damos esta interpretación, ciertamente no es la única ni verdadera posibilidad para dilucidar el tema del que trata esta fotografía. Te agradezco nuevamente los comentarios e ideas que, de verdad, son fundamentales para entablar el diálogo y profundizar en estos aspectos tan interesante, complejos y -a veces- polémicos de la interpretación fotográfica. ¡Muchos saludos!

      1. Muchísimas gracias, Óscar, por considerar tanto mi comentario y por la mención. La verdad es que ahora el texto queda más ajustado a lo que yo hubiera esperado, sí. Muchas gracias también por todos esos recursos y fuentes de interpretación sobre la fotografía. ¡Me voy a poner a verlos todos ahora mismo! Un saludo muy cordial.

    1. Exactamente, el valor documental de la fotografía permanece desde el primer momento. Por eso hasta la instantánea más humilde tiene un grado de valor, como mínimo, histórico. Y luego ya vienen las interpretaciones personales, que llamas muy bien imaginarias porque no dejan de ser las imágenes que el propio lector crea (o que son invocadas por la imagen) en su cerebro. Muchas gracias por el comentario 🙂 ¡Saludos!

  4. Un artículo muy interesante. Al leer el mismo y los comentarios que ha suscitado, me doy cuenta de la enorme complejidad que puede llegar a tener algo que a priori no parece tan complicado, leer una fotografía. Pero así es, y seguramente esa complejidad, esa subjetividad, esos cambios en su significado con el discurrir del tiempo, etc., no hacen para mí si no engrandecer la fotografía, una disciplina que me tiene completamente enganchado. Una imagen, que aparentemente puede parecer sencilla, puede tener muchísimas “capas”, muchas “lecturas”, muchos detalles, dejar entrever muchas puertas abiertas o cerradas… ¿no es esto la vida, con su escalofriante y maravillosa complejidad?

    1. Exactamente Braulio, por eso soy un apasionado y un enamorado de la fotografía, por su enorme complejidad y porque es, en verdad, inagotable. Gracias por visitar el blog y por reflexionar juntos. ¡Un abrazo!

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