Julia Margaret Cameron, fotógrafa visionaria

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Desafió las reglas y la crítica de su época para convertirse en una de las fotógrafas más importantes de la historia.

Por Óscar Colorado Nates*

La figura de Julia Margaret Cameron ha permanecido vigente durante más de un siglo. Fue una mujer de excepción por numerosos motivos: educada y culta, amiga de los más importantes poetas, escritores y artistas de su tiempo, dama de sociedad casada con un importante jurista, mitad inglesa y mitad francesa. Su carácter y determinación hubieran resultado de interés aún si no hubiera hecho fotografías.

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Julia Margaret Cameron. “Mrs. Herbert Duckson” (Retrato, 1867)

Sin embargo todas estas peculiaridades de su origen, historia y temperamento se amalgamaron cuando su hija y yerno le regalan una cámara. Lady Cameron, mujer hecha y derecha con hijos adultos, comienza a los 48 años una aventura inédita: iniciarse en la fotografía. A pesar de tener que aprender bajo condiciones muchos menos que ideales se convirtió en “una de los fotógrafas artísticas más eminentes del siglo XIX.”[1]

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Julia Margaret Cameron. “The Echo” (1868)

Tras la validación de la fotografía por parte de la reina Victoria, entre las damas de sociedad se puso de moda la realización fotográfica. “Después de la pionera Anna Atkins, otras británicas de posición acomodada y de una generación posterior dedicaron algunos años de su vida a la fotografía: Clementina Hawarden y Julia Margaret Cameron.”[2] En el mismo tenor se encontraban Lady Eastlake  o Lady Berkeley: “El gusto por la práctica fotográfica en las señoras de alcurnia era bien vista.”[3]

Pero Julia Margaret no era una señora de sociedad más matando el tiempo. Lo que la distinguió desde el primer momento es que ella tenía una clara visión de lo que quería lograr con la cámara y se empeñó tenazmente hasta lograrlo.

Juventud

Cuando Julia Margaret Pattle[4]  nació en 1815 el imperio británico estaba en su etapa colonialista más importante. La futura fotógrafa era inglesa nacida en Calcuta, hija de  James Pattle, funcionario en la East India Company y de Adelaine de l’Etang, de ascendencia aristócrata. [5]

Julia Margaret Cameron.
Julia Margaret Cameron. “Pomona” (1872)

Tenía otras dos hermanas de extraordinaria belleza: Sara y Virginia. Julia Margaret no era tan guapa, pero le daban el sobrenombre de “la talentosa”.[6]

De niña, Julia Margaret recibió una educación refinada. Pasó una temporada larga en Francia[7] con su abuela. Fue en Versalles[8] donde se puso en contacto por primera vez con las manifestaciones de las bellas artes. Su abuela la instruyó para convertirse en una dama de sociedad. Julia aprendió a ser  salonnière,  es decir, anfitriona de reuniones aristócratas. Esto, a la postre, le permitiría trabar amistad con los más grandes intelectuales y artistas de su generación. Probablemente sus ascendientes franceses le dieron el toque de suavidad y refinamiento que, combinados con la genética británica tenaz hasta la obcecación la convirtieron en una mujer peculiarmente persuasiva.

Es “…hasta 1834, al borde de la edad adulta, cuando vuelve a la India.” [9] En 1836 viaja a Sudáfrica para reponer su estado de salud tras una enfermedad. Esta excursión a la colonia británica septentrional, donde conoció a su futuro marido, cambió radicalmente la vida de Julia Margaret Pattle de l’Etang.

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Charles Hay Cameron

Durante su estancia en Ciudad del Cabo, Julia Pattle conoció a dos hombres que transformarían su vida: el primero fue un científico y astrónomo de nombre John Herschel quien realizaba una “encuesta astronómica en el hemisferio sur.” [10] Este importante intelectual acabaría siendo amigo de Julia para toda la vida, aunque tardaría casi 30 años en convertirse en su mentor fotográfico. [11]

Julia Margaret Cameron. Charles Hay Cameron (Retrato, 1866)
Julia Margaret Cameron. Charles Hay Cameron (Retrato, 1866)

En esta misma visita conoció a quien se convertiría en su marido: el abogado Charles Hay Cameron. El jurista era un hombre de la mayor importancia en el terreno del derecho. Junto con Thomas Macaulay había redactado un nuevo Código Penal y se convertiría en el miembro del Consejo Supremo de la India y una figura relevante al reformar la ley de educación en las regiones indostánicas. [12]

Los novios viajaron de regreso a Calcuta en 1938 donde se casaron y permanecieron en la India durante una década,[13] ahí formaron una familia.

Julia Margaret Cameron. Lord Alfred Tennyson (Retrato, 1866)
Julia Margaret Cameron. Lord Alfred Tennyson (Retrato, 1866)

En 1848 el jurisconsulto se retiró: era un hombre 20 años mayor que su esposa. La familia regresó a Londres. “Cameron tenía una hermana [Sara Monckton Prinsep] que vivía allí  y organizó un salón donde recibía las visitas cotidianas de artistas y escritores de fama mundial.”[14]

Por aquel entonces  “conocieron a Sir Henry Taylor (su vecino) y a través de él a Alfred Tennyson. Al igual que Herschel, tanto Taylor como Tennyson serían amigos de toda la vida de los Cameron…”[15]

Aunque Charles Hay Cameron se había retirado del derecho, realizaba estancias extendidas en Ceilán (hoy Sri Lanka), donde tenían plantaciones importantes de café y caucho. [16]  Julia Margaret se quedaba sola, pues los hijos, ya adultos, habían emprendido sus propios rumbos.

Freshwater

Bill Jay narra que “En 1859, durante un viaje de regreso de Charles  Cameron a sus fincas en Ceilán, Julia visitó a los Tennyson en su casa en la Isla de Wight. Ella se enamoró de Freshwater, un pueblo de la ínsula. “Al parecer, por impulso, compró dos casas, uniéndolas con una torre. Ella bautizó a la mansión «Dimbola Lodge», (nombre de una de las fincas de la familia Cameron en Ceilán). La importancia de Freshwater debe resaltarse en este punto: Wight, en donde se encuentra, es una pequeña isla […] en la costa sur de Inglaterra. En 1860 era un remanso de paz y tranquilidad, con ondulantes praderas y sin invasiones industriales.”[17]

Dimbola Lodge, finca donde Julia Margaret Cameron realizó la mayor parte de sus fotografías.
Dimbola Lodge, finca donde Julia Margaret Cameron realizó la mayor parte de sus fotografías entre 1864 y 1874.

La isla de Wight era un importante centro de descanso. Incluso la propia Reina Victoria visitaba su Osborne House, casa veraniega construida bajo la supervisión del Príncipe Alberto. “La isla tenía la reputación de ser una colonia de artistas de lo más respetable. Un visitante en 1860 comentó: «Todo el mundo es un genio, poeta, pintor, o peculiar de alguna manera. ¿Acaso no hay aquí ninguna persona común y corriente?»”[18]

Wight se convirtió, con Julia Margaret Cameron como anfitriona, en sitio de reunión de escritores, artistas e intelectuales[19] que se reunían en la Dimbola Lodge de los Cameron o en casa de los Tennyson.[20]

La amistad con el poet laureate[21] Lord Alfred Tennyson se acrecentó aún más, toda vez que era vecino de los Cameron. Pero no era el único amigo notable, entre quienes frecuentaban la casa de Julia Margaret se contaban a Charles Darwin, Henry Wadsworth Longfellow, Robert Browning o el viejo amigo Sir John Herschel.[22]

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Si Julia Margaret ya era una mujer instruida, sus amigos elevaron aún más la sofisticación intelectual y artística de la señora Cameron. Con el tiempo Tennyson se convirtió en su principal mentor artístico. [23]

De modo que la visión estética de la Cameron estaba informada por las posturas y aspiraciones de su círculo social de “pintores, escritores, críticos e intelectuales.”[24]

La llegada de la cámara

La mente de la señora Cameron era un terreno fértil. Amén de su instrucción artística e intelectual, la mujer contaba con un recurso precioso: tiempo.

Es 1863 y la anfitriona estaba en un estado de fragilidad provocado por los prolongados viajes del esposo a la India[25] y la soledad acrecentada por ser madre de hijos adultos. “Julia tenía el nido vacío: tanto hijos como marido estaban lejos, y ella necesitaba desempeñar un papel más allá de ser la salonnière local.”[26]

Lady Cameron tenía 48 años el día que Julia y Charles Norman (hija y yerno) obsequiaron a la solitaria anfitriona una cámara fotográfica. No fue un regalo barato, costaba el equivalente a cuatro meses de salario de un campesino,[27] sin embargo el yerno era banquero. “«Puede divertirle, madre, tratar de hacer algunas fotografías durante su soledad en Freshwater…»”[28]

Con una cámara similar debió trabajar Julia Margaret Cameron la técnica del Colodión Húmedo. (Fabricante desconocido, ca. 1870)
Con una cámara similar debió trabajar Julia Margaret Cameron la técnica del Colodión Húmedo. (Fabricante desconocido, ca. 1870)

Ya en 1850 Julia Margaret se quejaba con George Frederic Watts de su incompetencia para dibujar,[29] de modo que la cámara se convirtió en el instrumento que le permitió plasmar su creatividad en una forma inédita en la historia de la fotografía.

No era la primera vez que la señora Cameron tenía que ver con la fotografía. Antes “ya había estado involucrada en varios aspectos del proceso fotográfico – negativos impresión y fotogramas, compilando álbumes como regalos, posando para fotografías y ayudaba a organizar las composiciones.” [30] “Ella había estado interesada en la fotografía antes de esta fecha [1863], al parecer, al realizar impresiones de negativos tomados por otro fotógrafo, probablemente el retratista y fotógrafo Oscar Rejlander.”[31]

wet_plate2La cámara estaba equipada con todos los bártulos necesarios para realizar el proceso del colodión húmedo inventado por Frederick Scott Archer.

Resulta indispensable recordar que la creación fotográfica con la técnica del colodión húmedo es peculiarmente compleja pues requiere la preparación de los químicos in situ y un manejo rápido pues una vez colocado el colodión (líquido amarillento y ligeramente viscoso) en la placa de vidrio, es menester colocarla con presteza en la cámara de cajón.

Una vez realizada la exposición había que procesar de inmediato la placa, antes de que se secara (de ahí del calificativo de “colodión húmedo”). Aún faltarían varios años para que apareciera la gran innovación de la placa seca (negocio con el que se inicia George Eastman). El colodión se distinguía por su extraordinaria precisión y sobresaliente calidad de imagen. Para 1864 Julia Margaret Cameron cuenta con una herramienta creativa pero caprichosa y difícil de manejar.

Primeros experimentos

“Los primeros conocimientos de Cameron acerca del proceso  [fotográfico] fueron a través de la correspondencia con su amigo J. F. W. Herschel.”[32] Bob Cotton nos recuerda que “Julia fue afortunada de contar con excelentes amigos y contactos que eran expertos en muchos aspectos de la fotografía, la estética y retratos, entre ellos John Herschel, John Ruskin, William Homan Hunt, George Frederic Watts, David Wilke Wynfield y Oscar Gustav Rejlander.”[33]

La señora Cameron convirtió su antiguo gallinero en estudio fotográfico[34] y el depósito de carbón en cuarto oscuro.[35] En 1889 se publicó su libro Annals of my Glass House (escrito en 1874), donde realiza el recuento de estos primeros años: “Las gallinas fueron liberadas (espero que no hayan sido convertidas en comida) … todas las manos y corazones simpatizaron con mi nuevo proyecto y la sociedad de gallinas y pollos pronto se convirtió en un grupo de poetas, profetas, poetas, pintores y doncellas hermosas.” [36]

Julia Margaret se enamoró instantáneamente: “Desde el primer momento he manejado mi objetivo con tierno ardor,” escribió, “y se ha convertido para mí en algo vivo, con voz, memoria y vigor creativo.”[37]

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Trabajar fuera del estudio para hacer fotografías “in situ” con la técnica del Colodión Húmedo era una verdadera hazaña que exigía carruajes llenos de químicos y un cuarto oscuro para procesar las placas antes de que secaran.

Una vez que Margaret contaba con el negativo en la placa de cristal ya revelada, debía realizar impresiones en papel a la albúmina, técnica introducida por L.D. Blanquart-Evard en 1850. “Este es un proceso complejo y exigente: Un pequeño error en cualquier etapa de la preparación del negativo o el desarrollo de la impresión pueden afectar drásticamente el aspecto de la fotografía final y, como la Sra. Cameron descubrió, la permanencia del negativo.”[38]

Sus primeros pasos fueron tan difíciles como frustrantes. A pesar de las indicaciones de Sir John Herschel, la señora Cameron se enfrentaba a solas con el proceso de prueba y error tan propios del colodión húmedo.

Fueron inicios duros, como ella lo relata en carta al propio Herschel (1864): “A principios de este año me inicié en la fotografía … Me puse a trabajar sola y sin ayuda durante el severo mes de enero. Sentí que mi camino estaba en la oscuridad de interminables fracasos…”[49] En otra misiva a su mentor se queja:  “Me meto en dificultades y no veo la salida por la ignorancia de las causas científicas que provocan estos mal llamados «accidentes.»”[40]

La aristócrata le pagó a un granjero local para que sirviera de modelo a quien el pagaba media corona por sesión: “…tras muchas medias coronas y horas experimentando, finalmente obtuve mi primera fotografía.”[41] Desgraciadamente Julia Margaret arruinó el negativo al tocarlo y no pudo imprimir esta imagen. Sin embargo siguió intentando y al final comunica, victoriosa, al amigo astrónomo: “…al final llegó ¡El éxito!” [42]

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Julia Margaret Cameron. “Annie – My very first success in photography” (Enero, 1864)

Según Colin Ford, no existe duda de que la primera fotografía exitosa de Cameron fue realizada el 29 de enero de 1864 y es un retrato de Annie Wilhelmina Philpot, hija de del poeta William Benjamin Philpot. [43]

Nuevamente Bob Cotton, autor de Julia Margaret Cameron & Photography indica: “Lo que aún sorprende es la rapidez con la que Julia aprendió el complejo proceso de colodión húmedo. Recordemos que ella misma preparaba los químicos en las placas de vidrio y la impresión en papel a la albúmina. Lavaba las placas después con fijador de hiposulfito para lo que requería unos ocho cubos de agua traídos de alguno de los pozos en Dimbola. Pero no solo eso: mientras tanto, Julia Margaret aprendía cómo hacer posar a sus modelos, perfeccionaba cómo acomodarlos a la luz del sol para iluminarlos,  escoger vestidos y utilería, arreglar el pelo, etc.”[44] Era, a no dudarlo, una labor extenuante.

En el fondo, Julia Margaret nunca pudo desarrollar una técnica inmaculada ni “logró conquistar todos los problemas inherentes al proceso, para gran disgusto de los críticos puristas que revisaron su trabajo en exposiciones.”[45]

A la señora Cameron siempre se le achacó en su tiempo la falta de cuidado en el proceso fotográfico pues sus imágenes contenían defectos como huellas dactilares, manchas, grietas en el negativo o arañazos.[46]

Pero de todos los reproches que recibía había uno que se reiteraba: no saber enfocar “correctamente.”  Adelante retomaremos este tópico; por el momento es de la mayor importancia explicar el tipo de temas y características formales en la fotografía de Julia Margaret Cameron.

Temática y características

Escenas literarias, históricas, mitológicas, alegóricas, poéticas, religiosas

Julia Margaret Cameron no era solamente una ama de casa solitaria haciendo fotografías para entretenerse. En la cámara halló una voz que le permitió plasmar su propia visión estética, informada e influida por su notable círculo de amigos intelectuales y sus imaginarios heroicos, espirituales y literarios.

Perin del Vaga.
Perin del Vaga. “Adoración del niño con santos” (1534). Un ejemplo de pintura manierista del siglo XVI tardío.
Dante Gabriel Rossetti.
Dante Gabriel Rossetti. “Proserpine” (1881-1882) Un ejemplo del prerrafaelismo que buscaba recuperar la pureza propia de los pintores previos a Rafael Sanzio.

Cameron, al igual que los miembros de la Hermandad Prerrafaelita [47] como Dante Gabriel Rossetti, John Evertt Millais o William Holman Hunt retornaron a los pintores flamencos y primitivos italianos (previos a Rafel Sanzio, de ahí el nombre de prerrafaelismo). Buscaban una pureza que el arte inglés había perdido al sumergirse en la expresividad y artificiosidad manierta posterior al siglo XVI. En Inglaterra predominaban en las pinturas las  composiciones cuidadas, pero poco sinceras.

Las temáticas de Julia Margaret abarcan escenas históricas, mitológicas, alegóricas, poéticas y religiosas. Arma escenas “con un atrezzo muy sencillo, básicamente algunas telas.”[48]

Sin embargo hay una clave fundamental para comprender la fotografía de Julia Margaret: sus escenas son simbólicas, no hay en ella una intención de literalidad sino más bien una visión con una necesidad por conectar lo humano y lo divino. [49]

En sus tableaux vivants, escenas con narrativas escenificadas para ser capturadas con la cámara, aborda lo mismo temas bíblicos que de la mitología griega, clásicos de la literatura inglesa o pintores del renacimiento.[50] En lo secular, ilustra en 1875 los Idilios del Rey y Otros Poemas de Tennyson.[51]

“La artificialidad de los cuadros escenificados por Cameron era evidente, la crudeza de su puesta en escena, la inclusión de figuras públicas reconocidas como modelos, y la reiteración de sirvientes que aparecían de fotografía en fotografía.”[52]

“… Como los prerrafaelitas, ella estaba fascinada por el arte del renacimiento italiano. Los títulos de sus fotografías de mujeres y niños eran un homenaje a Rafael Sanzio: La Madonna Adolorata, La Madonna della Ricordanza, La Madonna Aspettante.”[53] Cameron era una mujer de vivos sentimientos religiosos, los cuales plasmó en sus fotografías.[54]

Julia Margaret Cameron.
Julia Margaret Cameron. “The Madonna Penserosa” (1864)
Julia Margaret Cameron.
Julia Margaret Cameron. “La Madonna Riposata” (1865)

La fotógrafa empleaba como modelos a cualquiera que capturase el ojo de la artista con su belleza, no importaba si era una visitante a la Isla de Wight, una aristócrata, algún pariente o la servidumbre. “Una de sus técnicas clave fue vestir a los ricos como pobres y viceversa. No le interesaba la riqueza de las cosas caras, sino trataba de mostrar la belleza interior.”[55]

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Julia Margaret Cameron. “Parting of Sir Lancelot and Queen Guinevere” (1874)

El retrato

Joanne Lukitsh, profesora en el Massachusetts College of Art and Design explica que “Las fotografías de Cameron son exclusivamente de las personas, ya fueran retratos o modelos que pretendían algún personaje de la historia o la literatura, o varios modelos una fotografía construida. No es conocida por haber fotografiado, por ejemplo, naturalezas muertas ni paisajes, o estudios de los edificios y monumentos- sujetos que también se consideraban propios del ámbito fotográfico en aquella época. Así, alinea su fotografía con los niveles más altos del arte académico …”[56] El historiador Martin W. Sandler abunda que Cameron ”… encontró su mayor alegría y alcanzó su mayor maestría en la toma de retratos.”[57]

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Julia Margareta Cameron. Sir John Herschel (Retrato, 1867)

Efectivamente, la fotógrafa pareció abordar solamente dos grandes géneros fotográficos: el tableau vivant (en sus manifestaciones literarias, mitológicas y religiosas) y el retrato.

En este último sentido resalta una aportación importante de Julia Margaret: la intención de ofrecer algo más que la mera iconicidad, la apariencia visual, en el retrato. Ella buscaba calar más hondo y plasmar el temperamento del retratado.

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Julia Margaret Cameron. Sir Henry Taylor (Retrato, 1867)

Ella misma decía “Cuando he tenido tales hombres frente a mi cámara, toda mi alma se ha dirigido al deber de registrar fielmente su grandeza interior así como los rasgos externos.”[58]

Hoy en día la noción del retrato como una dualidad aspecto/alma no había sido explorado en el siglo XIX y es Cameron quien inicia toda la corriente de pensamiento que ha impregnado el imaginario popular respecto del retrato desde hace más de un siglo.

“… Ella también se dirigió a todos los temas desde un punto de vista dual, por un lado, como los personajes de la narración, y por otro como individuos cuyo aspecto sicológico interior sondeó a través de las máscaras.”[59]

Algunas características en la fotografía de Julia Margaret Cameron

Autor desconocido. Joven mujer, guerra civil. (Waynesburg, Pennsylvania 1864-65) Un típico retrato de la época de Cameron donde abundaban los planos enteros.
Autor desconocido.  Mujer joven, Guerra Civil. (Waynesburg, Pennsylvania 1864-65) Un típico retrato de la época de Cameron donde abundaban los planos enteros.

Desde la perspectiva formal, Julia Margaret Cameron se convierte en una clara innovadora. Para comenzar muta de los planos de ubicación (planos generales, tomas de cuerpo entero) a los de expresión (planos medios cortos, primeros planos e incluso primerísimos primeros planos), particularmente en sus retratos.

No olvidemos que en el retrato decimonónico existe una función clave: la de ofrecer al espectador las pistas visuales para comprender el oficio y dignidad del retratado. Vestido y escenografía eran elementos clave en el retrato decimonónico y ningún plano resultaba más oportuno para esta función que el de cuerpo entero.

Julia Margaret Cameron escoge una estrategia totalmente distinta: Le interesan las emociones y las expresiones de sus modelos.

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Julia Margaret Cameron. “Christabel” (1866)

“Una de las innovaciones de Cameron fueron el acercar en primeros planos a sus sujetos hacia su cámara.”[60]

Por otra parte, Julia Margaret era una gran experimentadora: Empleó luz direccional,[61] probó lentes poco precisos, aprovechó el barrido por movimiento, trabajó el desenfoque creativo e incluso la “inserción una lámina de vidrio entre el negativo y el papel sensible a la luz en el momento de la impresión para obtener una imagen borrosa…[técnica que ] sería adoptada por muchos sucesores.”[62]

Son características reiteradas en las imágenes de Julia Margaret los fondos oscuros, encuadres más bien apretados y un evidente sentido del chiaroscuro.[63]

Pero, como nos recuerda Sandler, “Cameron era, por encima de todo, una perfeccionista. A sus retratados les parecía una eternidad el tiempo que utilizaba la fotógrafa para re-posicionarlos, ajustando la cámara hasta que encontraba el estado de ánimo y expresión ideales.”[64]

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Julia Margaret Cameron. “Cassiopea” (1866)

Thomas Carlyle, historiador y ensayista, se quejó de las infames sesiones de Julia quien acechaba, cual depredador, a sujetos para fotografiarlos. Una visitante de Freshwater narra en detalle una sesión con la señora Cameron, empeñada en convertir a la extraña en Zenobia (segunda mujer del príncipe Odenato y reina del Imperio de Palmira). La dama referida explica que “la tortura de posar por cerca de diez minutos y sin reposo para la cabeza era algo indescriptible.” [65]

Y es que la señora Cameron había encontrado en las placas de formato grande una presencia peculiar,[66] pero también aparejaban tiempos de exposición más largos. Así es que los retratados de Julia Margaret se enfrentaban a interminables minutos posando y numerosas correcciones en el vestuario o la pose. La toma debía repetirse dos o tres veces, o cuantas fueran necesarias, hasta que la artista lograba la escena exacta que buscaba.

La crítica

Al saber del perfeccionismo de Julia Margaret Cameron, podría causar asombro que la recepción a su trabajo fue mucho menos que entusiasta. Se le achacaban reiteradamente errores técnicos. He aquí algunos comentarios típicos de la época, publicados entre 1864 y 1876 en The Photographic News y The British Journal of Photography, recopilados por Bill Jay:

“«La señora Julia Margaret Cameron aporta una serie de estudios de retrato que tienen un carácter muy  propio – Pero como uno de los atractivos especiales de la fotografía consiste en su integridad, detalle y acabado, podemos apenas elogiar obras en las que tal perecería que trata de evitar estas cualidades. La fuerza y el esquematismo de la imagen será, sin duda, de interés, pero fracasan en la verdadera fuerza y la excelencia de la fotografía.» The Photographic News, 15 July 1864, p. 340.

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Julia Margaret Cameron. “Prospero” (1865)

«Hay en muchos casos evidencia de un cierto sentido del arte… Sin embargo ni siquiera el distinguido carácter de algunos rostros sirve para redimir el resultado de una fotografía imperfecta…»The Photographic News, 20 March 1868, p. 134.

«…Su trabajo posee un cierto aire artístico que reclama atención y admiración por lo sugestivo, y hace que sus fallas sean tanto más lamentables […] admitiendo por un momento la excelencia artística sentimos que se ha de protestar por las deficiencias técnicas. Las sugerencias de belleza en estas fotografías únicamente hacen más triste el desprecio a la excelencia técnica.» The Photographic News, 18 November 1870, editorial.

«…la autora de estos retratos expresa más un sentimiento que una habilidad fotográfica…»” The British Journal of Photography, 22 September 1876, p. 453[67]

Quizá una de las críticas más asperas se publicaron en 1873 en The British Journal of Photography donde se declara que “es un desperdicio de palabras hacer cualquier forma de crítica seria al trabajo de Julia Margaret Cameron.” [68]

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Julia Margaret Cameron. “The Passing of Arthur” (1874)

Los críticos también atacaban el burdo armado de las escenas. En The Passing of Arthur (1874) Julia utilizó sábanas para emular el agua que golpeaba a la barca. Y es que la fotógrafa no buscaba una mímesis perfecta, sino la verosimilitud. Nadie se levanta a media representación de Hamlet en un teatro gritando con indignación “Ese no es un castillo ¡Es una farsa de cartón! Y además ¡Ahí no es Dinamarca!” Del mismo modo, Julia construye una narrativa, no un facsímil; apela a lo mítico y lo simbólico y no al insípido e infructuoso intento de crear una calca.

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Julia Margaret Cameron. “Sir Galahad and the Pale Nun” (1874)

“La señora Cameron no tenía tiempo ni paciencia para el dominio meticuloso de los detalles… Las impresiones a partir de los negativos incluían a menudo manchas, marcas de polvo, ralladuras, recubrimiento desigual del colodión, grietas, pero no importaba, al final la imagen cubría sus propios requerimientos.”[69]

La siguiente crítica es una síntesis del sentir de los entendidos de la época hacia la obra de Cameron: “«Tenemos que darle a esta señora crédito por su original audacia, pero a expensas de todas las demás cualidades fotográficas».”[70]

Se le daba crédito por su visión, originalidad y audacia en sus propuestas,[71] pero se le criticaba la creación imágenes imperfectas desde la perspectiva técnico. Este criterio obedecía a la falsa creencia de que la máxima cualidad de la fotografía era la representación fiel de la realidad. Julia Margaret al dar la espalda intencionadamente a este criterio comienza a desvelar otras posibilidades más expresivas en la fotografía. Julia Margaret establece con claridad que la técnica está al servicio del artista, y no al revés.

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Al final del día, la postura de Lady Cameron ante la crítica de su tiempo era tan elegante como sus fotografías. Estas palabras aún pueden ayudarnos a todos los creadores fotográficos:

“Cuando estamos enojados o deprimidos nuestra creatividad es un poder puesto en el sitio equivocado: Hemos decidido que alguien más determine nuestro valor y entonces nos enojamos por ser menospreciados.”[72]

En defensa del foco suave

Julia Margaret Cameron tenía una gran claridad en lo que buscaba. Uno de los puntos de ataque reiterados por los críticos eran sus desenfoques. Sin embargo no eran producto de la casualidad:

“En Annals of my Glass House (1874) Cameron reconoció y alimentó intereses tempranos sobre cómo producir impresiones sin llegar a un enfoque nítido: «los primeros éxitos en mis fotos fuera de foco fueron una casualidad. Es decir, que cuando encontraba una imagen bella, me detenía en lugar de girar el lente para obtener un foco más definido, como lo hacen otros fotógrafos. »”[73]

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Julia Margaret Cameron. Thomas Caryle (Retrato, 1867)

El “descuido” era, de hecho, una serie de decisiones deliberadas: luces regulables, profundidad de campo, largos tiempos de exposición y un enfoque suave. “Para una mirada contemporánea, son una virtud, y ofrecen en los retratos de Cameron una excepcional vulnerabilidad, espiritualidad y sinceridad, sin disminuir su valor formal.”[74]

La autora utilizó el desenfoque para lograr una empatía emocional, dirigir la atención y establecer un cierto “estado de ánimo en la imagen.” [75]

Ciertamente que el colodión húmedo permitían una precisión espectacular con imágenes cuya nitidez aún asombra. Pero “… Ella se abstuvo de la resolución perfecta y el detalle minucioso que los negativos de vidrio permitían, optando en su lugar por la iluminación cuidadosamente dirigida, enfoque suave y los prolongados tiempos de exposición que admitían un ligero movimiento de los sujetos al registrar en sus imágenes, inculcando con ello un sentido poco común de aliento y vida.”[76]

La propia Cameron, en carta a John Herschel (31 de diciembre de 1864) reclama indignada: “¿Quién puede abrogarse el derecho para decir cuál enfoque es el legítimo?”[77]

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Julia Margaret Cameron. “The Whisper of the Muse / Portrait of G. F. Watts” (1865)

Como explica Bob Cotton, “…Julia comprendió claramente que el ojo no es solamente una lente, sino que nuestra percepción es una amalgama, una revelación mientras que nuestra mente  compone una imagen en percepción y concepto.”[78]

Pero lo que falta en precisión a las fotos de Cameron le sobra en visión: “La libertad y la fuerza de esos primeros planos «descuidados» son muy superiores a los de sus contemporáneos más perfeccionistas.”[79] “La técnica de Cameron (quien prefería un ligero flou al enfoque preciso, y necesitaba exposiciones muy largas para conseguir placas grandes) la situó a contracorriente en los años en que trabajó y acercó sus fotografías más a la indefinición de los calotipos de Hill y Adamson que a la nitidez de otros colodionistas…”[80]

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Jonathon Keats llega al punto de señalar que los supuestos errores achacados a Cameron se han convertido en una extraordinaria influencia para el lenguaje de exaltación visual contemporánea: “…apps como Instagram e Hipstamatic han sido diseñadas para incluir fallas –desde luces parásitas hasta colores sobre-saturados- en lo que es de otro modo una imagen digital inmaculada. Estos efectos atmosféricos no habrían sido perdonados por The Photographic Journal. Por el contrario, son la reivindicación en el siglo XXI de la visión de Cameron.”[81]

Indudablemente que Julia Margaret aspiraba a crear arte como lo concebía desde su tiempo, cultura e incluso erudición personal. “Mis aspiraciones son ennoblecer la fotografía y asegurarle el carácter y uso de en las bellas artes, combinando lo real y lo ideal sin negar nada a la verdad, la poesía y la belleza.”[82]

Ella no veía a la fotografía como una mera técnica, sino como un medio con posibilidades inéditas en las bellas artes.

Fotógrafos comerciales vs. Fotografía Fina

En la Inglaterra victoriana había una clara distinción respecto de los creadores fotográficos. Por un lado estaban los profesionales, con estudios establecidos y propósitos definitivamente comerciales y por el otro los amateurs. Es importante comprender a este último sector, pues resulta distinto de nuestros actuales fotógrafos entusiastas.

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Julia Margaret Cameron. “Julia Duckworth in Garden” (Retrato, 1872)

La reina Victoria había dado su voto de confianza a la fotografía y practicarla era una afición muy propia de las mujeres de alta sociedad inglesa, como lady Clementina Hawarden o la propia lady Cameron.

“Este amateurismo extiende su influencia en una academia informal, en las cual los protagonistas se codean con las élites culturales sin por ello participar en el establecimiento normativo de una fotografía de salón. Así pues, no se trata de una escuela de fotografía victoriana, a pesar de que la inspiración prerrafaelita, la inclinación por el teatro y la inspiración literaria constituyen otras tantas características comunes a esas imágenes.”[83]

Otro fotógrafo amateur notable fue Lewis Carroll, el famoso autor de Alicia en el País de las Maravillas y Alicia a través del espejo.

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Julia Margaret Cameron. “Prayer and Prise” (1865)

Desde esta perspectiva, Julia Margaret Cameron era una artista que desdeñaba claramente lo que ella calificaba de “mera fotografía topográfica”. [84]

Despreciaba los formatos baratos de la carte de visite, tan en boga por aquellos tiempos[85] y calificaba a estas configuraciones de “vulgares literalidades.”[86]

Ella se veía a sí misma como artista, superior a los fotógrafos de estudio: “Es evidente, también, que Julia no tenía ninguna duda de su propio valor…”[87]

Aunque hubieron momentos en los que la familia Cameron pasó por momentos económicos complicados, Julia Margaret no quiso lucrar con su fotografía a pesar de que “…era muy consciente del éxito artístico y las riquezas que podrían cosechar: Charles Dickens, Dante Gabriel Rossetti, Holman Hunt, Tennyson, Browning – todos habían hechos sus fortunas con el arte.”[88] Pero se negó reiteradamente a convertirse en una comerciante:  “…ella se visualizaba como una artista. Estaba muy consciente del potencial de ingresos que se derivaban de la fotografía (y el arte en general); de hecho registró sus fotografías protegiéndolas con el copyright. Cameron fue una de las primeras fotógrafas en obrar así.”[89]

Últimos años

Los años fundamentales en la carrera fotográfica de Lady Cameron pasaron en la década de 1864 a 1874. Es en octubre de 1875 cuando los Cameron dejan Freshwater definitivamente para regresar a Ceilán.[90] Siguió con su fotografía haciendo retratos de nativos pero ya “sin carga literaria.”[91] La época de oro de Julia Margaret se había quedado, definitivamente, en la Isla de Wight.

Julia Margaret Cameron.
Julia Margaret Cameron. “Ceylon Girl” (1875-1879)

Tras una breve enfermedad, Julia Margaret Cameron murió en Ceilán en 1879. Su esposo Charles Hay Cameron falleció un año después.[92]  

Legado

Cameron y el pictorialismo

Ya desde 1856 la búsqueda artística de la fotografía tomando elementos formales y estéticos de la pintura tuvo exponentes como Gustave le Gray, H. P. Robinson y Oscar Gustave Rejlander.  “El pictorialismo fue un movimiento fotográfico que surgió a mediados del siglo XIX cuando aparecieron aficionados cultos, con tiempo y dinero que se interesaban en la fotografía sin importarles su posibilidades científicas.”[93]

Julia Margaret Cameron. Julia Jackson (Retrato, 1867)
Julia Margaret Cameron. Julia Jackson (Retrato, 1867)

En el pictorialismo confluyeron fotógrafos como Robert Demachy, Guido Rey, Fred Holland o Eugéne Carriére quienes “…buscaban una estética divorciada de la precisión fotográfica, tan alabada por los científicos.”[94] Julia Margaret Cameron estaba en el epicentro pictorialista de la década de 1860.

“Los pictorialistas buscaban una estética que se alejara de la fría precisión fotográfica y trataron de emular tanto en las técnicas de impresión como con los temas y composiciones una aire similar a las pinturas de la época.”[95]

A principios del siglo XX el pictorialismo fue asumido en Estados Unidos por autores como Edward Steichen o Alfred Stieglitz. Es precisamente en la Gallery 291 de este último donde Paul Strand se maravilla ante las fotografías de artistas como Clarence Hudson White, Gertrude Kasebier y, por supuesto, Julia Margaret Cameron.

Fotografía sin intervención

Julia Margaret Cameron buscaba realizar sus imágenes sin artificios posteriores: “Sus imágenes, proclamó, no eran ni aumentadas ni retocadas, su arte, en otras palabras, era genuino y trascendía la mera habilidad manual con el proceso del colodión húmedo.”[96]

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Julia Margaret Cameron. “Iago, study from an Italian”. (1860)

En este tenor,“…las sucesivas generaciones la han redescubierto: la de Peter Henry Emerson en 1880; Alfred Stieglitz y la Photo-Secession en 1900, el grupo de Bloomsbury en 1920, y los estudiosos como Helmut y Alison Gernsheim, defensores de la “fotografía directa” de la década de 1940, e incluso a las feministas y los freudianos de la década de 1980.”[97]

Con los años, la fotografía de Cameron resulta más fresca que nunca. Como explica Karen Rosenberg: “Algunas de estas imágenes borrosas se sienten muy actuales, a pesar de sus estilos anticuados y toques de moralina victoriana. La forma con la que  Cameron se acercó a sus sujetos era, en esencia, la forma en que queremos ser fotografiado ahora: con intimidad y misericordiosa inmediatez, con una  encantadora niebla en torno a nuestras facciones, y por alguien que trata a la cámara como «un ser vivo» en lugar de como un instrumento de precisión y perfección.”[98]

Las imágenes de Julia Margaret Cameron eluden lo explícito: “Mientras que el retrato comercial buscaba la claridad y el detalle, Cameron trabajó por sugestión, buscando crear más una impresión o sugerencia que un facsímil.”[99]

Julia Margaret Cameron.
Julia Margaret Cameron. “Circe” (1865)

Esto resulta del mayor interés, pues cuando se analizan las fotografías de los grandes maestros puede encontrarse un hilo conductor común: la creación de obras sugerentes, es decir, el no mostrarlo todo y permitir que el observador participe en una imagen implícita, más que explicita.

La dignidad de la mujer

Una característica digna de hacerse notar en los temas de Julia Margaret es la mujer. “Más de un tercio de las fotografías de Cameron son retratos de mujeres.”[100]

En una sociedad dominada por los varones, Julia Margaret se distingue por el papel fundamental que le da a la mujer en su obra; brinda “una inusual postura respecto al estado de la mujer, generalmente dando protagonismo a los papeles femeninos.”[101]

Julia Margaret Cameron.
Julia Margaret Cameron. “Ellen Terry at Age Sixteen” (Retrato, 1864)

Para Bob Dugan “Lo que convierte a Cameron en una figura verdaderamente fascinante no es sólo la forma en que se presenta el «gran hombre», sino la forma en que representa también a la «gran mujer» lo cual no era poca cosa en la encorsetada época en la que trabajaba.”[102]

En las imágenes de mujeres, la autora traba una mixtura peculiar donde se entrecruzan verdades y ficciones; “el exterior y el interior de sus vidas.”[103] En la mujer logra plasmar no solamente la belleza sino “…representar lo mítico.”[104]

Una fotógrafa visionaria

En 1864 “aún existía una gran incertidumbre acerca de lo que sería la fotografía, de lo que podría ser”[105] y Julia Margaret con su claridad de pensamiento, pero sobre todo amplitud de miras, comenzó a desvelar las posibilidades de la fotografía en el ámbito estético. Junto con su generación, abandonó paulatinamente el confinamiento registral al que se pretendía condenar a la fotografía.

Cameron vio con claridad aquello que dice Jonathon Keats: “La fotografía comienza cuando la cámara revela aquello que de otro modo no podría ser visto.”[106]

Julia Margaret Cameron.
Julia Margaret Cameron. “Beatrice” (1866)

Los méritos de Julia Margaret Cameron no tienen paralelo. El haber logrado aprender fotografía por sí misma es todo un logro. “Resulta fascinante como Julia, a la edad de 48 años, descubre la fotografía, a pesar de una curva de aprendizaje estética y técnica impresionantes para convertirse en una maestra de la fotografía en unos cuantos años.”[107] Sin embargo reducir la valía de esta artista al mero proceso técnico sería reducirla en  mera artesana habilidosa. “La transformación brillante e imaginativa de Cameron de la iluminación fotográfica convencional y el enfoque son una logro mayúsculo en la fotografía artística.”[108]

Julia Margaret Cameron. Philip Santhope Worsley (Retrato, 1866)
Julia Margaret Cameron. Philip Santhope Worsley (Retrato, 1866)

En poco mas de una década hizo “1.600 fotografías (de las que tengamos conocimiento); prorrogó el arte del retrato, desarrolló sus propias teorías sobre la fotografía, expuso obra, publicó libros y artículos acerca de su arte, y se convirtió en tema de controversia cuando se le criticó su aversión al enfoque nítido y uniforme.”[109]

La fotografía “a contracorriente”[110]  de la señora Cameron “…es vastamente reconocida su genialidad como uno de los grandes talentos del siglo XIX.”[111]

“Una de los más grandes retratistas en la historia de la fotografía, Julia Margaret Cameron (1815-1879) mezcló una técnica poco ortodoxa, una sensibilidad profundamente espiritual, y una estética prerrafaelita – para crear una galería de retratos vívidos y un espejo del alma victoriana.”[112]

Quentin Bajac dice que Julia Margaret “prolonga… …el aliento épico, ya lejano, de los primitivos de la fotografía.”[113]

Una virtud importante de Lady Cameron era su magnanimidad: “Era una gran fotógrafa, porque ella tenía una grandeza espiritual que impregnó toda su vida.”[114] Ser magnánimo es sinónimo de amplitud de miras. “…Ella era muy consciente de su propia grandeza y no tenía ninguna falsa modestia en proclamarlo […] En tal sentido, la señora Cameron fue genial, porque ella dijo que lo era, y lo creyó.”[115]

Julia era un mujer de acción. Detrás de sus suaves maneras de salonnière, la anfitriona era capaz de lograr todo cuanto se proponía. “Mediante compromiso, voluntad y energía, atacó a la vida a través de la cámara, y no esperó pasivamente por una imagen. Han habido muy pocos fotógrafos de su estatura en la historia del medio; ella aún tiene mucho por enseñarnos a todos.”[116]

Como bien dice Ian Jeffrey, “En las fotos de Cameron hay mucho más de lo que se ve a simple vista.”[117]

Julia Margaret Cameron fue una mujer que recibió una cámara en su cumpleaños número 48 y que en solo diez años se convirtió en una de las retratistas más relevantes en la historia de la fotografía.

En la fotografías de lady Cameron trasluce mucho más que su mirada. Realmente estamos contemplando una visión, su visión.

Henry Herschel Hay Cameron. Julia Margaret Cameron (Retrato, 1870)
Henry Herschel Hay Cameron. Julia Margaret Cameron (Retrato, 1870)

El legado de Julia Margaret Cameron perfora décadas y franquea estilos, ensarta pensamientos y pincha preconcepciones. Su estilo penetra en el espíritu humano y cruza las fronteras estéticas para transgredir las nociones de lo que, en su tiempo, se pensaba que debía ser una fotografía para infringir todas las reglas y  plasmar su propia manera de entender el mundo.

Julia Margaret Cameron es, en suma, una fotógrafa visionaria.


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ocn_smallÓscar Colorado Nates es Profesor/Investigador titular de la Cátedra de Fotografía Avanzada en la Universidad Panamericana (Ciudad de México).

Es autor de los libros:

  •  Ideas Decisivas: 650 reflexiones fotográficas
  •  Fotografía 3.0 Y después de la Postfotografía ¿Qué?
  • Instagram, el ojo del mundo
  •  Fotografía de documentalismo social
  • Fotografía Artística Contemporánea
  • El Mejor Fotógrafo del Mundo.

Co-fundador de la Sociedad Mexicana de Daguerrotipia y miembro de The Photographic Historical Society (Rochester, NY).

Las opiniones vertidas en los artículos son personales y no reflejan necesariamente las posturas de la Universidad Panamericana.


Fuentes iconográficas

  • The J. Paul Getty Museum
  • The Metropolitan Museum of Art, New York
  • Victoria and Albert Museum, London

Bibliografía

  • Ankele Daniel, Ankele Denise, Julia Margaret Cameron, (Edición Kindle), Edit. Ankele Publishing, USA, 2011
  • Bajac Quentin, La invención de la fotografía. La imagen revelada. Edit. Blume, Barcelona, 2001
  • C. Garcia Erin, Photography as Fiction, Edit. The J. Paul Getty Museum, Los Angeles, 2010
  • Castellanos, Paloma, Diccionario histórico de la fotografía. Edit. Istmo, Madrid, 1999
  • Colorado Nates Óscar, Fotografía Artística Contemporánea, Edit. Sousa Ediçoes-Universidad Panamericana, México, 2013
  • Cotton Bob, Julia Margaret Cameron & Photography, (Edición Kindle) Edit. Dimbola Books, USA, 2013
  • Dickie Chris, Photography: The 50 most influential photographers of all time. Edit. Barron’s, Londres, 2010
  • Ford Colin, Julia Margaret Cameron: A Critical Biography, Edit. J. Paul Getty Museum, Los Angeles, 2003
  • Guadagnini Walter (Ed.), Photography. The Origins, 1839-1890, Volume I. Edit. Skira, Milán, 2012
  • Gunthert André, Poivert Michel, El arte de la fotografía. Edit. Lunwerg Editores, S.A., Barcelona, 2009
  • Hoy Anne H., The book of photography: The history, the technique, the art, the future, Edit. National Geographic Society, Washington, 2005
  • Jeffrey Ian, Cómo leer la fotografía: Entender y disfrutar los grandes fotógrafos de Stieglitz a Doisneau, Edit. Electa, Barcelona, 2009
  • Jeffrey Ian, Los grandes fotógrafos, Edit. Debate, Madrid, 2000,
  • Lukitsh Joanne, Julia Margaret Cameron, Edit. Phaidon, London, 2001
  • Newhall Beaumont, Historia de la Fotografía, 2ª edición, Edit. Gustavo Gili, Barcelona, 2006
  • Sandler Martin W., Photography:An Illustrated History (Oxford Illustrated Histories). Edición Kindle, Oxford University Press, Oxford, 2002
  • Sougez, Marie-Loup (coord.), Historia general de la fotografía, Edit. Cátedra, Madrid, 2007
  • Sougez, Marie-Loup, Pérez Gallardo Helena, Diccionario de historia de la fotografía, Edit. Cátedra, Madrid, 2003
  • Stepan Peter, 50 photographers you should know. Edit. Prestel Verlag, London, 2008
  • West Shearer, Portraiture (Oxford History of Art), Edit. Oxford University Press, Oxford, 2004

Fuentes de Internet


Notas

[1] (Traducida) Lukitsh Joanne, Julia Margaret Cameron, Edit. Phaidon, London, 2001, Pág. 3

[2] Sougez, Marie-Loup, Pérez Gallardo Helena, Diccionario de historia de la fotografía, Edit. Cátedra, Madrid, 2003, Pág. 106

[3] Colorado Nates Óscar, Fotografía Artística Contemporánea, Edit. Sousa Ediçoes-Universidad Panamericana, México, 2013, Pág. 27

[4]  (Traducida) Lukitsh Joanne, Op. Cit., Pág. 3

[5] (Traducida) Keanye Magda (Victoria & Albert Museum), Julia Margaret Cameron Biography, Disponible en http://www.vam.ac.uk/content/articles/j/julia-margaret-cameron-biography/ Consultada el 14 de septiembre de 2013

[6] (Traducida) Ford Colin, Julia Margaret Cameron: A Critical Biography, Edit. J. Paul Getty Museum, Los Angeles, 2003, Pág. 25

[7] (Traducida) Stepan Peter, 50 photographers you should know. Edit. Prestel Verlag, London, 2008, Pág. 23

[8] (Traducida) Lane Anthony, Names and faces. The portraits of Julia Margaret Cameron. Disponible en http://www.newyorker.com/arts/critics/atlarge/2013/09/02/130902crat_atlarge_lane Consultada el 14 de septiembre de 2013

[9]Ibídem

[10] (Traducida) Lukitsh Joanne, Op. Cit., Pág. 4

[11] (Traducida) Keanye Magda Op. Cit.

[12] (Traducida) Lane Anthony, Op. Cit.

[13] (Traducida) Keanye Magda Op. Cit.

[14] (Traducida) Habert Judith, Julia Margaret Cameron: A Business Woman of Her Time. Disponible en http://photography.about.com/od/famousphotographers/a/JuliaMargaretCameronBio.htm Consultada el 14 de septiembre de 2013

[15] (Traducida) Keanye Magda Op. Cit.

[16]Ibídem

[17] (Traducida) Jay Bill, Julia Margaret Cameron: An Appraisal, Disponible en http://www.billjayonphotography.com/J.M.Cameron-an%20appraisal.pdf Consultada el 16 de septiembre de 2013

[18]Ibídem

[19] (Traducida) Sandler Martin W., Photography:An Illustrated History (Oxford Illustrated Histories). Edición Kindle, Oxford University Press, Oxford, 2002, Pos. 589

[20] ((Traducida) Keanye Magda Op. Cit.

[21] La posición de poet laureate es una posición otorgado por algún gobierno o institución. Los primeros fueron Albertino Mussatto y Francisco Petrarca. En Inglaterra el primero fue Bernard André, nombrado por Enrique VII.

[22] (Traducida)  Sandler Martin W., Op. Cit., Pos. 590

[23] Sougez Marie-Loup, Op. Cit., Pág. 109

[24] (Traducida) Lukitsh Joanne, Op. Cit., Pág. 6

[25] (Traducida) Gunthert André, Poivert Michel, El arte de la fotografía. Edit. Lunwerg Editores, S.A., Barcelona, 2009, Pág. 203

[26] (Traducida)  Cotton Bob, Julia Margaret Cameron & Photography, (Edición Kindle) Edit. Dimbola Books, USA, 2013, Pos. 513

[27] (Traducida) Cotton Bob, Op. Cit., Pos.636

[28] (Traducida) Jay Bill, Op. Cit.

[29] (Traducida) Cotton Bob, Op. Cit., Pos. 463

[30] (Traducida) Keanye Magda Op. Cit.

[31] (Traducida) Lukitsh Joanne, Op. Cit., Pág. 6

[32] (Traducida) Victoria & Albert Museum, Julia Margaret Cameron: Working Methods. Disponible en http://www.vam.ac.uk/content/articles/j/julia-margaret-cameron-working-methods/ Consultada el 14 de septiembre de 2013

[33] (Traducida) Cotton Bob, Op. Cit., Pos. 531

[34] Sougez, Marie-Loup, Pérez Gallardo Helena, Diccionario de historia de la fotografía, Edit. Cátedra, Madrid, 2003, Pág. 109

[35] (Traducida) Victoria & Albert Museum, Op. Cit.

[36]Ibídem

[37] (Traducida) The Metropolitan Museum of Art, Julia Margaret Cameron August 19, 2013-January 5, 2014 Gallery 852, Disponible en http://metmuseum.org/exhibitions/listings/2013/julia-margaret-cameron Consultada el 14 de septiembre de 2013

[38] (Traducida) Victoria & Albert Museum, Op. Cit.

[39]Ibídem

[40]Ibídem

[41] (Traducida) Ford Colin, Op. Cit., 2003, Pág. 40

[42] (Traducida) Victoria & Albert MuseumOp. Cit.

[43] (Traducida) Ford Colin, Op. Cit., Pág. 39

[44] (Traducida) Cotton Bob, Op. Cit., Pos. 576

[45] (Traducida) Jay Bill, Op. Cit.

[46] (Traducida) Keanye Magda Op. Cit.

[47]Meagher Jennifer, The Pre-Raphaelites, Disponible en http://www.metmuseum.org/toah/hd/praf/hd_praf.htm Consultada el 20 de septiembre de 2013

[48] Sougez, Marie-Loup, Op. Cit., Pág. 108[46] (Traducida) C. Garcia Erin, Op. Cit., Pág. 8

[49] (Traducida) Habert Judith, Op. Cit.

[50] (Traducida) Stepan Peter, Op. Cit. Pág. 23

[51] (Traducida) Stepan Peter, Op. Cit. Pág. 23

[52] (Traducida) C. Garcia Erin, Photography as Fiction, Edit. The J. Paul Getty Museum, Los Angeles, 2010, Pág. 7

[53] (Traducida) Stepan Peter, Op. Cit. Pág. 23

[54] (Traducida) Habert Judith, Op. Cit.

[55]Ibídem

[56] (Traducida) Lukitsh Joanne, Op. Cit., Pág. 9

[57] (Traducida) Sandler Martin W., Op. Cit., Pos. 588

[58] (Traducida) Brainy Quote. Julia Margaret Cameron Quotes. Disponible en http://www.brainyquote.com/quotes/authors/j/julia_margaret_cameron.html Consultada el 14 de septiembre de 2013

[59] (Traducida) Guadagnini Walter (Ed.), Photography. The Origins, 1839-1890, Volume I. Edit. Skira, Milán, 2012, Pág. 190

[60] (Traducida) Sandler Martin W., Op. Cit., Pos. 598

[61] (Traducida) Dickie Chris, Photography: The 50 most influential photographers of all time. Edit. Barron’s, Londres, 2010, Pág. 56

[62] (Traducida) Guadagnini Walter (Ed.), Op. Cit., Pág. 190

[63] (Traducida) Cotton Bob, Op. Cit. Pos. 667

[64] (Traducida) Sandler Martin W., Op. Cit., Pos. 603

[65]Jay Bill, Op. Cit.

[66] Gunthert André, Poivert Michel, Op. Cit. Pág. 203

[67] (Traducida) Jay Bill, Op. Cit.

[68] Ibídem

[69] Ibídem

[70] (Traducida) Russell Anna, Blurry Focus, Clear Success. Disponible en http://online.wsj.com/article/SB10001424127887324823804579013011502323826.html Consultada el 14 de septiembre de 2013

[71] Gunthert André, Poivert Michel, Op. Cit. , Pág. 200

[72] (Traducida) Brainy Quote, Op. Cit.

[73] (Traducida) Victoria & Albert Museum, Op. Cit.

[74] (Traducida) Rosenberg Karen, Ardent Victorian at the Lens. ‘Julia Margaret Cameron,’ at the Metropolitan Museum of Art. Disponible en http://www.nytimes.com/2013/08/23/arts/design/julia-margaret-cameron-at-the-metropolitan-museum-of-art.html?_r=0 Consultada el 14 de septiembre de 2013

[75] (Traducida) Cotton Bob, Op. Cit. Pos.581

[76] (Traducida) The Metropolitan Museum of Art, Op. Cit.

[77] (Traducida) Victoria & Albert Museum, Op. Cit.

[78] (Traducida) Cotton Bob, Op. Cit., Pos. 623

[79] Sougez Marie-Loup, Pérez Gallardo Helena, Diccionario de historia de la fotografía, Edit. Cátedra, Madrid, 2003, Pág. 108

[80] Sougez Marie-Loup, Op. Cit., Pág. 109

[81] (Traducida) Keats Jonathon, Photographer Julia Margaret Cameron – Victoria-Era Godmother of Instagram – Comes to the Metropolitan. Disponible en http://www.forbes.com/sites/jonathonkeats/2013/08/26/photographer-julia-margaret-cameron-victorian-era-godmother-of-instagram-comes-to-the-metropolitan/ Consultada el 14 de septiembre de 2013

[82] (Traducida) Stepan Peter,Op. Cit., Pág. 23

[83] (Traducida) Gunthert André, Poivert Michel, Op. Cit., Pág. 200

[84] (Traducida)  Lukitsh Joanne, Op. Cit., Pág. 3

[85] (Traducida) West Shearer, Portraiture (Oxford History of Art), (Edición Kindle), Edit. Oxford University Press, Oxford, 2004, Pág. 158

[86] (Traducida) Stepan Peter, Op. Cit., Pág. 23

[87] (Traducida) Jay Bill, Op. Cit.

[88] (Traducida) Cotton Bob, Op. Cit., Pos. 520

[89] (Traducida) Cotton Bob, Op. Cit., Pos. 473

[90] (Traducida) Keanye Magda Op. Cit.

[91] Sougez, Marie-Loup, Op. Cit., Pág. 109

[92] (Traducida) Keanye Magda Op. Cit.

[93] Colorado Nates Óscar, Op. Cit., Pág. 23

[94] Colorado Nates Óscar, Op. Cit., Pág. 25

[95]Colorado Nates Óscar,¿Y esto es arte? La fotografía en arenas movedizas, Disponible en https://oscarenfotos.com/2012/07/08/esto-es-arte-la-fotografia-en-arenas-movediza/ Consultada el 21 de septiembre de 2013

[96] (Traducida) Hoy Anne H., The book of photography: The history, the technique, the art, the future, Edit. National Geographic Society, Washington, 2005, Pág. 77

[97] (Traducida) Hoy Anne H., Op. Cit., Pág. 78

[98] (Traducida) Rosenberg Karen, Op. Cit.

[99] (Traducida) Dickie Chris, Photography: The 50 most influential photographers of all time. Edit. Barron’s, Londres, 2010, Pág. 56

[100] (Traducida) Stepan Peter, Op. Cit., Pág. 23

[101] (Traducida)  Guadagnini Walter (Ed.), Op. Cit., Pág. 190

[102] (Traducida) Duggan Bob, Julia Margaret Cameron: Pioneer of Modern Glamour Photography? Disponibl en http://bigthink.com/Picture-This/julia-margaret-cameron-pioneer-of-modern-glamour-photography Consultada el 14 de septiembre de 2013

[103]Ibídem

[104] Ibídem

[105] (Traducida) Russell Anna, Op. Cit.

[106] (Traducida) Keats Jonathon, Op. Cit.

[107] (Traducida) Cotton Bob, Op. Cit., Pos. 3

[108] (Traducida) Lukitsh Joanne, Op. Cit., Pág. 3

[109] (Traducida) Cotton Bob, Op. Cit., Pos. 501

[110] Bajac Quentin, La invención de la fotografía. La imagen revelada. Edit. Blume, Barcelona, 2001, Pág. 109

[111] (Traducida) Sandler Martin, Op. Cit., Pos. 583

[112] (Traducida) The Metropolitan Museum of Art, Op. Cit.

[113] Bajac Quentin, Op. Cit., Pág. 109

[114] (Traducida) Jay Bill, Op. Cit.

[115]Ibídem

[116]Ibídem

[117] Jeffrey Ian, Cómo leer la fotografía: Entender y disfrutar los grandes fotógrafos de Stieglitz a Doisneau, Edit. Electa, Barcelona, 2009, Pág. 23

Apéndice

Julia Margaret Cameron. Annals of my Glass House disponible en PDF.

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Información legal: Todas las fotografías constituyen una crestomatía y  se presentan sin intención de lucro y con fines de crítica y/o investigación científica, literaria y/o artística bajo lo previsto en la legislación vigente por conducto de los tratados internacionales en materia de derechos de autor. Consulte en este enlace la información legal respecto del uso de imágenes fijas, video y audio en este sitio.

14 pensamientos en “Julia Margaret Cameron, fotógrafa visionaria”

  1. He leído con mucho interés tu artículo. Me parece muy bueno, además de informar sobre la visión de Cameron y su actitud de trasgresión, me ha hecho pensar en las similitudes de la fotografía con la narrativa, no tanto por las temáticas que abordaba sino por los conceptos de no mostrar todo, sugerir.

    1. Hola Alicia, creo que lo que hacía de Julia Margaret Cameron una gran artista era su manera de concebir el mundo, el arte, su cultura y esa actitud de transgresión fue básica. ¡Muchos saludos, qué bueno que te gustó el artículo!

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