Lourdes Grobet más allá de la Lucha Libre

Por Óscar Colorado Nates*

La lucha de una fotógrafa

Lourdes Grobet (México, 1940) ha estado tan ligada a la lucha libre que puede caerse en el riesgo de reducirla a este ámbito que, con todo lo rico y fantástico que resulta, no es la única faceta de esta fotógrafa.

Hay en Lourdes Grobet mucho más. En sus exploraciones artísticas utiliza la fotografía, pero no es el componente exclusivo. Entre su lista de ingredientes aparece la intervención de un paisaje pintando magueyes y nopales,  o su performance al convertirse ella misma en un exhibidor de imágenes. Estos aspectos de su indagación artística ofrecen vertientes mucho menos conocidas, pero tal vez aún más seductoras.

Grobet está marcada por la experimentación: diapositivas, infrarrojo en blanco y negro… Los resultados han sido una suerte de premoniciones estéticas de lo que habría de prevalecer en la fotografía del siglo XXI. Su fotografía callejera es poderosa, dinámica, llena de textura y con una narrativa excitante.

Lourdes Grobet. Blue Demon visitando la exposición La Filomena, Centro de la Imagen, Ciudad de México, 1996.

Todos estos mundos fascinantes de Lourdes Grobet corren el riesgo de perderse si reducimos su obra a las fotografías de lucha libre. Ella misma se queja: “Ahora, tengo el estigma de Los luchadores porque es el trabajo más conocido y la gente cree que hago puro luchador.” [1] Su obra en este terreno ha sido difundida al grado de convertirse en un fardo casi abrumador. “Para mí es un estigma cargar encima con la lucha libre.” [2]

Sin embargo, las extraordinarias estampas de luchadores no podrían explicarse sin una larga búsqueda y un profundo proceso de indagación artística.

“Activista permanente contra la sacralización de paradigmas culturales como el instante decisivo en la fotografía y la supremacía de la contemplación como valor estético, Lourdes Grobet se mantiene ajena a los modelos clasificatorios y las tendencias dominantes del arte, en buena medida porque asume el fenómeno artístico como una labor que no termina ni comienza con la obra del autor…” [3]

Lourdes encarna el espíritu artístico posmoderno con autoexploración, astucia, irreverencia y audacia. Gene Youngblood dijo que “Todo arte es experimental o no es arte.” [4] Y tenía razón.

Para Grobet tal vez su  máxima lucha es la de permanecer rebelde y confrontar el establishment constantemente y al hacerlo, encontrar una nueva manera de mirar.

Los inicios 

Lourdes Grobet inició su vida artística en la pintura. Al ingresar en la universidad, tuvo sus primeras clases de fotografía con la húngara Katy Horna. Viajó luego a París donde conoció el arte quinético. Cuando volvió de la Ciudad Luz, decidió que pintar era totalmente anacrónico y sin sentido en una era marcada por los medios de difusión masiva.

Lourdes Grobet. A la mesa. Instalación. 1973

Precursora de la multimedia, Grobet reflexionó en su momente en torno a las ideas de Marcuse y Mc Luhan quienes “…en la era de los medios masivos se planteaban retos técnicos y argumentativos al fusionar la tecnología con las artes.” [5] La joven artista captó de inmediato las posibilidades e implicaciones de estas fusiones.  Estas nuevas hibridaciones permitirían que, con los nuevos medios, pudiera llegarse a una nueva forma de pensamiento no lineal [6] al que estamos hoy tan acostumbrados en la era de las redes sociales pero que en 1970 era algo de una novedad prácticamente incomprensible.

Lourdes nunca se interesó mayormente en la discusión de si la fotografía es o no arte. Para ella es un lenguaje. [7]

Grobet coincidió (es decir, es contemporánea pero también colaboró al incidir) en los performances multimedias de finales de la década de 1960 e inicios de 1970. Las sendas de la danza, el teatro, el video y otras formas de arte visual fueron los nuevos canales para crear formas artísticas alejadas del lienzo y del pincel. [8] La fotografía, hija incómoda de las artes encontró en estas nuevas formas de expresión una nueva y, finalmente, legítima morada.

De vuelta en México quemó las naves literalmente: incendió sus pinturas en una suerte de rito purificador [9] y decidió dedicarse, por entero, a la fotografía.
Buscó dónde estudiar fotografía y decidió viajar a Inglaterra para matricularse en el Cardiff College of Art y en el Derbi College for Higher Education.
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El performance

Walking exhibition (detalle del montaje). 1977
Walking exhibition (detalle del montaje). 1977

En 1977 Lourdes Grobet juega con la fotografía y los espacios de exposición. Realizó un  performance con Walking Exhibition de 1977 (Londres) donde ella misma funge como espacio museográfico humano e itinerante.

En esta faceta de la fotógrafa todo apunta hacia el arte conceptual, aunque ella detesta el término.

Existe una cierta corriente de artistas que siguen relegando a la fotografía a la trastienda del arte. Se llaman a sí mismos “artistas visuales que utiliza la fotografía como medio de expresión” para enfatizar que son mucha más que  fotógrafos. Sin embargo, Lourdes Grobet es auténticamente una artista visual que utiliza la fotografía como medio de expresión. En el caso de Lourdes sí que se comprende una visión que borra las fronteras de los medios.

Lourdes Grobet. Tercer estado. Plata sobre gelatina 150x100cms. De la serie “Hora y media.” 1975

Si bien sus instalaciones, performances e intervenciones tienen un componente meta-fotográfico, nunca se abstraen totalmente de la imagen fija: “De hecho, mi primera exposición (1970) fue una exposición multimedia, una instalación. En ese momento, por aquí no estaban haciendo instalaciones. Digamos que yo lo hacía sin tener la conciencia, hasta ahora, de lo que estaba haciendo.” [10]

Con su trabajo Hora y media el ejercicio resulta tan complejo como interesante. Su autora lo describe: “La galería se convirtió en cuarto oscuro, donde se tomaron las fotos. Revelé y me imprimí en tres murales en papel fotográfico, sin fijarlos. Mientras las imágenes eran observadas por el público prendí la luz y desaparecieron.” [11]

Intervención en el paisaje

En la serie Paisajes pintados, Grobet se adelanta a las exploraciones cromáticas tan típicas ahora de lo que podría denominarse un neo kitsch digital. Sin embargo la fotógrafa hace un ejercicio artístico donde física y materialmente interviene el paisaje.

Lourdes Grobet. Segunda serie: Querétaro, Estado de México, Hidalgo y Morelos (México). Diapositivas 6×6″. De la serie “Paisajes pintados.” 1981

Lo que hoy podría ser un insípido, simplón y elemental ejercicio con Photoshop, es en la mente de Grobet algo mucho más sofisticado: ella misma pinta, brocha en mano, partes del paisaje para luego fotografiar su intromisión.

Lourdes obra de acuerdo con lo que escribe Charlotte Cotton: “El acto de la creación artística comienza mucho antes de que la cámara esté en posición y se fijen las imágenes, comienza con la planeación de la idea. Muchos de los trabajos aquí comparten la naturaleza del performance y el body art, pero el observador no es testigo directo del acto físico, como ocurre en el performance, a quien se le presenta una fotografía como la obra de arte.” [12]

En Paisajes Pintados la fotografía como obra de arte es también el índex del hecho artístico.

Serie “Objetos”

Lourdes Grobet. Textil fotográfico. Plata sobre gelatina e hilo crochet 20 x 20cm. De la serie “Objetos.” 1984

De la serie Objetos, la pieza Textil fotográfico muestra la búsqueda de Grobet por borrar los lindes materiales de la fotografía. Mezcló elementos físicos, construyó y fragmentó empleando la percepción del observador. El ojo destruye, pero la mente reconstruye. En este ejercicio reverbera el cubismo analítico y se pueden olfatear los joiners a lo David Hockney. [12bis]

Neo-mayaztec

La fotógrafa no solamente es precursora de la multimedia y el uso de la fotografía en el marco del arte conceptual. También se adelantó a la estética del hiper-cromatismo tan característica del inicio del siglo XXI.

Lourdes Grobet. Sin título. Tijuana, Baja California. Diapositiva 35mm infrarrojo. De la serie “Neo-mayaztec 1988-1990.”

Las poderosas coloraciones en Neo-mayaztec parecen prefigurar el gusto contemporáneo por las pigmentaciones súper saturadas que tanto disfrutan los aficionados en el nuevo milenio. Grobet siempre ha gustado de experimentar con la fotografía [13] dentro de sus propios confines técnicos. Esto se vuelve claro al ver que sus obras no se limitan a la plata sobre gelatina, ensayando también con el infrarrojo (tanto en color como blanco y negro) o las diapositivas. Sus tonalidades no se deben a un abuso en los parámetros del Photoshop: son un resultado puramente analógico.

Estas fotos fueron hechas con las patas

En Pasos o estas fotos fueron hechas con las patas el humor grobetiano se deja traslucir. De Mathias Goerit, uno de sus maestros universitarios, aprende que “no me lo tomara en serio, que me riera de mí misma, y así he navegado toda mi vida” [14].

De su maestro, enrraizado en la Bauhaus, captó que “el arte tiene que servir para divertirse.” [15]

Lourdes Grobet. Sin título. Londres. Plata sobre gelatina 11x14
Lourdes Grobet. Sin título. Londres. Plata sobre gelatina 11×14″. De la serie “Paso o estas fotos fueron hechas con las patas.” 1992

Las tomas picadas o con cámara baja que toman como motivo fotográfico las piernas de los transeúntes están llenas de movimiento, a veces acentuados aún más con el empleo del plano holandés. Los negros empastados y el grano característico ofrecen un aspecto orgánico. Grobet nos ofrece en esta serie una estética emparentada con William Klein y Robert Frank.

El Teatro Campesino

Lourdes Grobet. Hombre de maíz (detalle). Oxolotán. Plata sobre gelatina 11×14″. De la serie “Laboratorio de Teatro Campesino e Indígena.”

Quizá Grobet preferiría ser más recordada por trabajos como el que ha realizado en el Teatro Campesino que con la lucha libre. “He tenido las experiencias más impresionantes de mi vida trabajando con campesinos.”[16]  “El trabajo del Teatro Campesino me permitió conocer el México rural…”[17]

De sus múltiples dimensiones artísticas, su trabajo con el Teatro Campesino abre una ventana a una dimensión  cautivadora donde los habitantes del espacio rural dejan de lado el estereotipo de  “inditos” ignorantes, mansos y dóciles para convertirse en artistas audaces y propositivos.

La mirada de Grobet nos permite adentrarnos en un espacio irreal y reservado. El Teatro Campesino no es muy conocido en México aunque ha encontrado una difusión más amplia en el extranjero

Lourdes plasma en sus imágenes una faceta compleja con la que pocas veces se identifica a los miembros de las etnias mexicanas.

Lourdes Grobet. Mariposa. Oxolotán. Infrarrojo blanco y negro 11×14″. De la serie “Laboratorio de Teatro Campesino e Indígena.”

“Más sofisticados de lo que el indigenismo oficial se imaginaba, los rostros desnudos o enmascarados contenían claves de la identidad colectiva que había mutado del campo a las ciudades, conservando sus raíces y su aliento artístico.” [18]

Mucho por pensar

Lourdes Grobet es una fotógrafa que trasciende, con mucho, a una parte de su obra centrada en la lucha libre. La popularidad de sus fotografías de luchadores ponen a Grobet en peligro de concebirla como una artista mono-temática. Nada más lejos de la verdad.

Según Tony Godfrey, el arte conceptual indaga cómo pensamos y hacemos a otros pensar.[19] Pero, como lo demuestra Grobet, el arte conceptual fotográfico se puede usar no sólo para reflexionar sino también para crear significados.

Su obras de arte forman un crisol de exploraciones que ofrecen un arte auténticamente posmoderno y no un mero modernismo recalentado. Las fotografías de Lourdes Grobet, siguiendo a Jorge Juanes [20], dan a pensar y dan qué pensar.


ocn_smallÓscar Colorado Nates es Profesor/Investigador titular de la Cátedra de Fotografía Avanzada en la Universidad Panamericana (Ciudad de México).

Es autor de los libros:

  • Ideas Decisivas: 650 reflexiones fotográficas
  • Fotografía 3.0 Y después de la Postfotografía ¿Qué?
  • Instagram, el ojo del mundo
  • Fotografía de documentalismo social
  • Fotografía Artística Contemporánea
  • El Mejor Fotógrafo del Mundo.

Co-fundador de la Sociedad Mexicana de Daguerrotipia y miembro de The Photographic Historical Society (Rochester, NY).

Las opiniones vertidas en los artículos son personales y no reflejan necesariamente las posturas de la Universidad Panamericana.


Fuentes de investigación

Bibliografía

  • Bañuelos Capistrán Jacob, Fotomontaje, Ediciones Cátedra, Madrid 2008
  • Carreras Claudi, Conversaciones con fotógrafos mexicanos, Editorial Gustavo Gili, Barcelona 2007
  • Cotton Charlotte, The Photography as Contemporary Art, Second Edition, Thames & Hudson, London 2009
  • Freeland Cynthia, But is it art?, Oxford University Press, Oxford 2001
  • Godfrey Tony, Conceptual Art, Phaidon, London 1998
  • Grobet Lourdes, Espectacular de lucha libre, Tercera edición, Trilce/Océano,  México 2008
  • Grobet Lourdes, Lourdes Grobet, Turner, España 2005
  • Grobet Lourdes, Retrato de familia, Editorial RM, México 2009
  • Juanes Jorge, Más allá del arte conceptual, Ediciones Sin Nombre (CONACULTA), México, 2002
  • Rush Michael, New Media in Art, Thames & Hudson, London 2005

Fuentes de Internet

Notas

[1] Carreras Claudi, Conversaciones con fotógrafos mexicanos, Editorial Gustavo Gili, Barcelona 2007, p. 101
[2] Carreras Claudi, Op. Cit. p. 102
[3] Grobet Lourdes, Lourdes Grobet, Turner, España 2005, p. 10
[4] Rush Michael, New Media in Art, Thames & Hudson, London 2005, p. 10 (Traducido)
[5] Grobet Lourdes, Espectacular de lucha libre, Tercera edición, Trilce/Océano,  México 2008, p. 311
[6] Freeland Cynthia, But is it art?, Oxford University Press, Oxford 2001, p. 189 (Traducido)
[7] Entrevista a Lourdes Grobet, Mondaphoto Magazine, http://www.mondaphotomagazine.com/?p=23, Consultada el 16 de diciembre de 2011
[8] Freeland Cynthia, But is it art?, Oxford University Press, Oxford 2001, p. 189 (Traducido)
[9] Entrevista a Lourdes Grobet, Op. Cit
[10] Carreras Claudi, Ídem
[11] Grobet Lourdes, http://www.lourdesgrobet.com Consultada el 16 de diciembre de 2011
[12] Cotton Charlotte, The Photography as Contemporary Art, Second Edition, Thames & Hudson, London 2009, p. 21 (Traducido)
[12bis] Bañuelos Capistrán Jacob, Fotomontaje, Ediciones Cátedra, Madrid 2008, p. 191
[13] Carreras Claudí, Ibídem
[14] Carreras ClaudíIbídem
[15] Grobet LourdesEspectacular de lucha libre, Tercera edición, Trilce/Océano,  México 2008, p. 311
[16] Carreras Claudi, Op. Cit., p. 104
[17] Carreras Claudi, Ídem
[18] Grobet Lourdes, p. 313p
[19] Godfrey Tony, Conceptual Art, Phaidon, London 1998, p. 301
[20]Juanes Jorge, Más allá del arte conceptual, Ediciones Sin Nombre (CONACULTA), México 2002, p. 11

Información legal: Las imágenes presentadas en este medio electrónico son propiedad intelectual del autor indicado. Todas las fotografías se presentan sin fines de lucro y con propósitos de enseñanza e investigación científica bajo lo previsto en la legislación vigente en los Estados Unidos Mexicanos en materia de derechos de autor y propiedad intelectual. Asimismo la presentación de las obras que se presentan en esta crestomatía para ilustrar el texto es legalmente válida de acuerdo con  los tratados internacionales en materia de derechos de autor. Información legal adicional respecto del uso de imágenes fijas, video y audio en este sitio.

2 comentarios en “Lourdes Grobet más allá de la Lucha Libre”

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