El viejo hombre hace una pausa reflexiva, mientras sorbe un café, sabedor que esas chicas son inconquistables para él. La esperanza del ser humano renace en el muchacho que vuelve a ver con cierta avidez a la aburrida chica del concurso que tiene en primer plano. El hombre del fondo bajo el rótulo «Por favor, no coma su propia comida…» mira al fotógrafo, que capta los micromundos de esta escena.
Muy buena fotografía!
El viejo hombre hace una pausa reflexiva, mientras sorbe un café, sabedor que esas chicas son inconquistables para él. La esperanza del ser humano renace en el muchacho que vuelve a ver con cierta avidez a la aburrida chica del concurso que tiene en primer plano. El hombre del fondo bajo el rótulo «Por favor, no coma su propia comida…» mira al fotógrafo, que capta los micromundos de esta escena.
Muy buena fotografía!