Icono del sitio Oscar en Fotos

12 acciones fotográficas para crecer

Es el momento de contar con una estrategia para desarrollarse fotográficamente. 

Por Óscar Colorado Nates*

Ayer desayunaba con un muy querido amigo y conversábamos sobre la necesidad de hacer proyectos fotográficos, independientemente de las labores diarias. Él vive de la fotografía  comercial y editorial y yo me dedico a la academia e investigación.

Con tantas ocupaciones, pendientes y distractores es muy difícil encontrar tiempo para un proyecto fotográfico serio. Por eso diseñé las 12 acciones fotográficas para crecer.

Ambos coincidimos en la imperiosa necesidad por hacer proyectos fotográficos que nos sean profundamente personales y significativos; pero igualmente reconocimos que la falta de orden y estructura son un gran obstáculo, sin mencionar la clásica procrastinación.

© 1964-1973 by Joaquín Salvador Lavado Tejón (Quino)

Por eso decidí sentarme y organizar 12 actividades fotográficas significativas diseñadas para crecer. Se trata de un plan articulado y estructurado para que cada componente aporte a generar un año de dedicación fotográfica. Equilibré las actividades para que incluyan aprendizaje y práctica. Busqué diseñar ejercicios asequibles, aún para los estilos de vida más saturados, pero de hondo calado en la vida fotográfica de quien los realice.

Para crecer fotográficamente hacen falta un plan (aquí lo tienes) pero también compromisodeterminación. Goethe era bastante claro al respecto:


 

1. Cuaderno de apuntes

Antes que nada, me parece muy importante contar con una herramienta que sirva como epicentro, faro y mapa. Tener ideas no siempre es fácil, pero sí que es sencillo perderlas y que caigan en el olvido.

Por otra parte, estoy convencido de la necesidad de la materialización y los ritos que nos ayuden a crear manifestaciones sensoriales de nuestras determinaciones.

El primer paso es hacerse de un cuaderno o libreta, de preferencia nueva, que se utilice ex-profeso para el seguimiento de estas 12 acciones.

Siempre he creído que es importante predicar con el ejemplo. Por eso yo ya tengo mi cuaderno de notas, como puedes ver. Escogí una libreta con un tema fotográfico; con una máquina rotuladora hice pestañas para cada uno de los apartados y procuré dejar suficiente espacio para cada rubro.

Este es un cuaderno de trabajo destinado a ser llevado conmigo todo el tiempo para hacer notas, pegar recortes, etc. Vale la pena que sea de un tamaño razonablemente portátil. Me gustan también los cuadernos Moleskine, aunque para este tipo de usos los siento un poco limitados y francamente caros.

Complementa tu cuaderno físico con Evernote

Abre una cuenta en Evernote y descarga gratis la aplicación para tu dispositivo móvil (disponible para iOS o Android). Este puede ser un estupendo complemento digital a tu cuaderno donde puedes guardar también notas y sincronizarlas en distintos dispositivos.

Si tu vida es muy techie puedes usar tu Evernote para llevar el paso de tus 12 acciones. Personalmente creo que el cuaderno y el Evernote se complementan, y la versión digital de tus libretas tiene la ventaja de estar siempre disponible en tu teléfono, tablet o computadora. Por otra parte en Evernote puedes hacer fotos o grabar notas de voz, lo cual también puede ser muy conveniente.

Creo que lo ideal es complementar tu cuaderno físico con tus notas digitales. Sin embargo siempre creo que la libreta tiene ese componente como objeto que materializa tus acciones. Usa lo mejor de los dos mundos.

Tu cuaderno acabará sucio y ajado: ¡No hay problema!

Regresando a tu cuaderno: Sé que terminará manchado y envejecido, pero esa es precisamente la idea. Ahora que, si realmente quieres divertirte creativamente con un journal consíguete Destroza este diario (Wreck this Journal) de Keri Smith.

Puedes encontrar una crónica de destrozo en http://www.bit.ly/wreck-journal  @ ambientadordepino.blogspot.mx

Aquí un par de links para conseguirlo: Amazon.es y Gandhi. Pero esa es otra historia. Por lo pronto consigue el cuaderno que utilizarás para tus 12 acciones fotográficas.

EN TU CALENDARIO: Este es un buen pretexto para una «cita creativa». Una tarde de sábado es perfecta: relajada y sin presiones; puedes ir a una librería donde vendan artículos de escritura interesantes… Y si te encuentras una pluma bonita complementarás tu «kit creativo». Personalmente me gustan las Lamy Safari, plumas fuente buenas, bonitas y de buen precio. Me gustan las plumas fuente porque tienes que tomarte cierto tiempo para escribir y eso me permite pensar también.

Una pluma bonita es un complemento perfecto para tu cuaderno fotográfico. Esta Lamy Safari roja es muy buena y no cuesta un ojo de la cara. Prefiero las plumas fuente porque requieren cierto cuidado para escribir y te dan tiempo para pensar mientras escribes.

2. Apreciación y lectura de la fotografía

No deja de sorprenderme que incluso fotógrafos con muchos años de experiencia puedan llegar a tener escasos conocimientos sobre cómo apreciar su propio medio y leer una fotografía.

En mi blog encontrarás artículos sobre lectura de la imagen que te pueden servir para trabajar en cómo apreciar y leer una fotografía.

Estoy convencido de que las habilidades para leer una fotografía son las mismas que se requieren para apreciar una escena, situación o sujeto a fotografiar. Si puedes apreciar la luz en una foto, sabrás verla en la calle. Si comprendes por qué la organización y diseño (composición) de una fotografía funciona bien, entonces podrás resolver los acertijos visuales que se te presenten cámara en mano.

¿Quieres leer fotos? Compra buenos libros

Un plan sencillo para adentrarte en la apreciación fotográfica es programar la compra de 12 libros de grades maestros de la fotografía. Escoge uno cada mes. Un buen libro de fotografía debe costar unos 50€. Si en 12 meses te gastas 600€ te aseguro que te costará menos que una cámara u objetivo nuevos: el conocimiento que adquirirás sí te permitirá hacer mejores fotos y, además, los libros no se hacen obsoletos.

Por cierto, si no quieres gastar en libros de fotografía, todavía existen unas cosas que se llaman «bibliotecas» (así, entre comillas) que son otra opción gratuita para conseguir buenos libros de fotografía.


EN TU CUADERNO:
 Toma notas y escribe tus reflexiones y descubrimientos sobre la lectura fotográfica.

EN TU CALENDARIO: Busca la biblioteca más cercana que tenga buenos títulos fotográficos. Muchas tienen catálogos disponibles vía web, de modo que puedes optimizar tu visita y saber exactamente qué necesitas. O, si es una biblioteca de estantería abierta, déjate llevar y descubre algún libro que llame tu atención.


 

3. Conoce nuevos fotógrafos

Muy ligada a la acción anterior, ahora te propongo que conozcas un fotógrafo cada semana. En un año conocerás 52 nuevos maestros. En mi lista de galerías fotográficas puedes encontrar suficiente material.

Visita una vez a la semana alguna de estas galerías. Si hay algún fotógrafo que te interese en particular investiga un poco más, revisa en mis informes especiales si ya he escrito algo de él o busca en el algún libro de fotografía o en Internet sobre él.

Una posibilidad adicional es comprarte algún diccionario de autores fotográficos para tener un listado completo y el complemento de elementos biográficos. Hay tres diccionarios de este tipo que me parecen especialmente útiles y a los que acudo constantemente:

Diccionario Histórico de la Fotografía

Es un diccionario muy portátil, bien escrito y una fuente confiable. No incluye ilustraciones pero es un buen punto de partida y es de precio accesible.

Castellanos Paloma, Diccionario Histórico de la fotografía, Edit. Istmo, Madrid, 1999

 

Diccionario de Historia de la Fotografía

Un texto esencial. No es tan barato pero es todo un referente. No debe faltar en la biblioteca de un fotógrafo.

Sougez Marie-Loup y Pérez Gallardo Helena, Diccionario de historia de la fotografía, Edit. Cátedra, Madrid, 2003

 

Fotógrafos de la A la Z

Un libro completo, ilustrado y con información interesante, es un gran recurso para conocer nuevos autores. El original es un coffee table un poco grande y no tan barato. Lo edita Taschen,  casa que recién publicó una versión más pequeña que es mucho más manejable, de menor precio y creo que más útil por su tamaño.

Koetzle Hans-Michael, Fotógrafos de la A a la Z, Edit. Taschen, Colonia, 2011

EN TU CUADERNO: Busca en Google Images fotografías de algún autor que te interese, imprímelas en un tamaño pequeño y pégalas en tu cuaderno.


 

4. Acércate a la historia del arte

No me refiero a que te matricules en un master en historia del arte, sino que te hagas también la disciplina de entender el amplio bagaje del arte.

Si Julia Margaret-Cameron no hubiera conocido a los pre-rafaelistas no hubiera hecho muchas de sus fotografías fantásticas, o si no entiendes la relevancia de Marcel Duchamp y el arte conceptual no entenderás nada del arte post-moderno.

Te propongo estudiar 12 temas de historia del arte, uno por mes. No tienes que seguir un orden cronológico especial, y tampoco es necesario abarcar los 40 mil años de historia del arte en doce meses. La idea es disfrutar de la historia del arte, no sufrirla.

Personalmente buscaré profundizar en la Bauhaus, un tema que me intriga e interesa.

Te sugiero que empieces con algún estilo, época, escuela o artista que llame tu atención y empieces por allí. En mi artículo 10 Libros de Arte para Fotógrafos hay algunas recomendaciones que te merece la pena revisar.

EN TU CUADERNO:  ¿Hace falta reiterar que tomes notas sobre lo que encuentres interesante? Yo creo que nunca lo repetiré suficiente: ¡Toma notas y escribe, especialmente, tus reflexiones!

EN TU CALENDARIO: Asiste exposiciones de disciplinas artísticas distintas de la fotografía: No solo de fotografía vive el fotógrafo.


 

5. Adopta a un Gran Maestro

En la historia de la fotografía abundan los grandes artistas que han realizado aportaciones fundamentales a nuestro medio y que se pueden convertir en nuestros Sensei. La clave es encontrar alguno con el que resuenes especialmente.

Garry Winogrand

Yo personalmente encuentro muy intrigante a Garry Winogrand y es el fotógrafo que adoptaré durante este año fotográfico.

¿No sabes a quién adoptar? Revisa mi lista de Informes Especialestal vez encuentres algún Gran Maestro interesante. Es importante que sea una figura con quien te identifiques.

Tampoco pierdas de vista que el estilo de vida de tu fotógrafo adoptado debe ser compatible con la tuya. Si adoptas a Steve McCurry, necesitarás ir hasta Afganistán. En cambio si eliges a Edward Weston solamente necesitarás comprarte algunos pimientos, berenjenas, lechugas o conseguirte un buen retrete. 🙂

Ahora bien ¿Qué significa adoptarlo? Primero que nada, tener un acercamiento más puntual a su vida y tratar de aprender todo lo posible sobre su tiempo, sus confluencias, su estilo, su manera de trabajar.

He encontrado a lo largo de los años que la biografía es indisociable de la obra de un artista. Comprender su vida es acercarse a sus motivos y a la lógica que le llevó a trabajar de tal o cual manera.

De modo que el paso necesario es investigar, conseguir libros sobre el autor, tratar de ver el mayor número de fotografías suyas. Hoy gracias al Internet esta tarea que podía llevar años es cosa de unos cuantos golpes de tecla. Sin embargo, si quieres conocer ampliamente la obra de un fotógrafo no puedes contentarte con Google Images, en este sentido no hay como los libros.

Conviértete en un experto en tu artista adoptado; dialoga imaginariamente con él. ¿Qué hubiera hecho en tal o cual situación?

© Copyright by The John & Mable Ringling Muesum @ Sarasota

El siguiente paso es copiarlo. Sí, así como suena. ¿Has visto a todos esos estudiantes de arte en los grandes museos copiando a los grandes maestros?

A veces tenemos en la fotografía ese enorme fantasma heredado del modernismo acerca de la originalidad y que es pecado mortal copiar. Todos aprendimos así; tú y yo aprendimos a caminar, hablar, leer y escribir copiando.

¿Tú te crees que los grandes maestros del arte no tuvieron su dosis de copia? ¡Por supuesto! Recuerda la famosa frase de Pablo Picasso:

La idea es copiar fielmente (luz, técnica, modelos, manera de afrontar la foto) al autor que adoptes.

El secreto es que las razones, aproximaciones y estilo de tu fotógrafo adoptado obedecen a sus propias necesidades, historia y obsesiones. Como tú eres una persona con motivaciones propias, en algún momento encontrarás que las razones del otro no son las tuyas y eventualmente, no podrá ser de otro modo, tendrás la necesidad de seguir tu propio camino.

Para cuando llegue tu momento de volar en solitario, habrás aprendido y crecido mucho de la mano de tu maestro adoptado y, además, te entenderás mejor.

Así que no tengas miedo, piensa que adoptar significa escoger, arropar. Y no te preocupes: A la larga los referentes se diluyen.

EN TU CUADERNO: Escribe los rasgos históricos, biográficos, estilísticos que más te atraigan durante tus investigaciones. Por supuesto recorta y pega las fotos con las que más resuenes. También imprime y pega tus copias. Compáralas. ¿Qué aprendiste? ¡Escríbelo!


 

6. Aprende a editar

Te recuerdo que editar no es lo mismo que post-producir. La edición significa escoger de entre un cuerpo de obra las piezas más significativas o que tengan una articulación.

Editar el trabajo fotográfico ajeno tiene sus dificultades, pero hacerlo con el tuyo parece ¡Imposible! No desmayes: Inicia con el trabajo de otros, aprende a leer fotos, realiza colecciones y trata de agrupar.

Mi infografía 10 tips para la edición fotográfica puede servirte.

El Ejercicio Bischof

Werner Bischof

Un ejercicio que siempre me ha parecido muy útil para aprender el arte de la edición es descargar este archivo .ZIP con imágenes hechas por Werner Bischof. Este fotógrafo suizo, miembro de Magnum Photos, dejó un cuerpo de obra fotográfico muy vasto e interesante.

Bischof tenía un gran ojo, pero lo más importante es que, gracias la  variedad  temática que aboradaba, puedes construir muchas colecciones.

Te sugiero que importes las fotos del archivo .ZIP en Lightroom, Bridge o tu software de organización fotográfica preferido y armes las siguientes colecciones: Niños, geometrías, lo inusual en la calle, mujeres, madre, hombres, trabajando…

Observa la colección de fotos y pregúntate ¿Qué otras agrupaciones temáticas, cronológicas o geográficas podría yo armar con este cuerpo de obra?

Edita tu propio material: El muro

Una vez que hagas estos ejercicios también trabaja en tu propio material. Deja descansar tus fotos antes de verlas. Procura separar la anécdota de la foto. Tampoco trates de explicar tus fotografías verbalmente. Haz colecciones, busca patrones. Imprime tus fotos en un tamaño 4×6” y pégalas en algún pizarrón, tablero o muro. Este es un gran ejercicio de edición. En este video te explico un poco más sobre El Muro:

La tertulia de edición

Un tercer ejercicio es que te reúnas con un grupo de amigos fotógrafos, que cada quien lleve 30 fotografías suyas impresas en 4×6” y hagan el ejercicio de revisar las fotografías, agruparlas, discutirlas.

Jordi Pizarro en un ejercicio de edición fotográfica con alumnos de la Universidad Panamericana (Cd. de México)

Si además pides algo de comer y tienes un vinillo o una cervezas a la mano te aseguro que te la pasarás bomba. Eso sí, que la fiesta no opaque tu atención para escuchar qué te dicen sobre tus fotos y qué descubres de la edición que otros hagan de tus fotos.

EN TU CUADERNO: Escribe tus opiniones personales sobre lo que vayas aprendiendo y las revelaciones que tengas sobre tu trabajo en las sesiones de edición colectiva.

EN TU CALENDARIO: Reúnete con tus amigos fotógrafos para una tertulia de edición. Una posibilidad es que sea una reunión periódica donde cada sesión esté dedicada totalmente al trabajo fotográfico de alguno de los asistentes.  Las palabras clave al realizar esta actividad son experimentación y adaptación.


 

7. Asiste a un taller

Los talleres son maneras fantásticas de avanzar. Muchos fotógrafos importantes e interesantes organizan workshops. De seguro hay algún taller interesante en tu ciudad. Yo suelo encontrar sin mucho esfuerzo talleres interesantes que se anuncian mediante las redes sociales (Facebook y Twitter, especialmente).

Siempre que he asistido a un taller he aprendido algo interesante, conocido gente con la que “hago clic” y, más importante, casi siempre me acabo haciendo amigo del instructor. Me parece una forma de crecimiento espiritual, humano y fotográfico de primera categoría.

Facebook suele ser un canal en el que se anuncian talleres fotográficos de todo tipo.

Te sugiero que elijas un taller de algo que te interese explorar. Puede ser algo que te guste mucho o algo que te intrigue pero en lo que no tengas ninguna experiencia.

© Franc Peret http://www.bit.ly/franc_peret_classes

Una gran ventaja de los talleres es que suelen tener un componente práctico con asignaciones que te obligan a hacer fotografías. Siempre he salido de los talleres con trabajo interesante que de otra manera hubiera sido más difícil hacer por mi cuenta.

Este autorretrato lo hice durante un taller impartido por Karen Marshall en el International Center of Photography (ICP) de Nueva York . Tuvo mucho éxito entre mis compañeros y la propia Karen. © Óscar Colorado

Puedes cursar muchos talleres, pero personalmente te sugiero que hagas dos al año, uno por semestre. Serán grandes experiencias, pero tampoco te satures. Es necesario dejar «respirar» a los talleres para que tengas tiempo de calibrar y que se asiente lo que aprendes en cada uno.

EN TU CUADERNO: Por supuesto este es el lugar donde debes tomar las notas de tu taller.

 

EN TU CALENDARIO: Busca hoy mismo algún taller que te interese y matricúlate. En muchas entidades públicas (museos, casa de la cultura, etc.) pueden, incluso, ser gratuitos.


 

8. La práctica nuestra de cada día: El Photo-Gym®

Como sabes, soy Catedrático de Fotografía Avanzada en la Universidad Panamericana. En cada ciclo escolar me enfrento al mismo problema: mis alumnos de Comunicación pueden tener 6, 12 o 24 meses sin coger la cámara. La gente cree que hacer fotografías es como andar en bicicleta, pero mi experiencia es todo lo contrario: Con tanto tiempo sin practicar están oxidados y han olvidado los rudimentos básicos.

Mi respuesta a este dilema fue crear el Photo-Gym®, un sistema de práctica donde todos los días realizas fotografías. Está calculado para hacerte crecer de manera armónica.

Aquí puedes encontrar todo el sistema de práctica del Photo-Gym®. He incluido vídeos, PDFs gratuitos y todo lo que necesitas para practicar. Inicia con 10 minutos al día y verás lo resultados. ¿Qué es lo más difícil? La disciplina de hacerlo todos los días.

Pero si logras el rigor de trabajarlo diariamente, aunque sean 10 minutos, el resultado te sorprenderá. Estos son testimonios de algunos de mis alumnos:

“[el Photo-Gym]…te ayuda a controlar la cámara y conocerla por completo.” Alejandra B.

“[Sin el Photo-Gym]… no hubiera logrado ubicarme en la fotografía como ahora lo estoy.” Javier T.

“… el Photo-Gym me ayudó bastante a mejorar la técnica …” Lorena P.

“…el Photo-Gym, me ayudó muchísimo a corregir errores…” Alejandra R.

Aquí no hay pretexto que valga: el Photo-Gym® es gratis, no tiene anuncios ni otro propósito que el de darte un empujón para hacer fotos.

El cuadernillo del Photo-Gym® se puede descargar en PDF y te servirá para registrar todos los días tu práctica.

Al final del año tendrás muchísimas fotografías para editar y, te lo aseguro, habrá buen material.

EN TU CALENDARIO: Descárgate ya mismo el Photo-Gym® y empieza a usarlo hoy.

 


 

9. Proyecto rápido: el entorno íntimo

El primer proyecto que te sugiero es razonablemente rápido: dedícale de uno a tres meses  a crear un cuerpo de obra fotográfico sobre tu entorno íntimo. Puede ser tu familia, tus amigos, tu casa o barrio. Busca crear una serie coherente (en lo estético y lo conceptual) que muestre tu punto de vista sobre aquello que te es más cercano.

No se trata de un testimonio frío e imparcial: Todo lo contrario. Es importante que se note tu opinión a través de las fotos que hagas. Se trata, pensando en John Szarkowski, de hacer fotografías espejo, no fotografías ventana.

Haz muchas fotos, pero al final realiza una edición donde termines con unas 15 o 20 imágenes.

Larry Clark de «Tulsa»

Para este proyecto no necesitas una gran cámara, ni viajar a Timbuktú. Tampoco necesitas permisos ni seguros. En otras palabras, no hay pretextos para no hacerlo. ¿Lo más difícil? Que es algo tan cercano, que tal vez ya has dejado de mirar. No olvides que ver es un acto biológico, observar un acto intelectual, mirar un acto cultural. ¿Cómo miras tu entorno cercano?

Nan Goldin. De «The Ballad of Sexual Dependency»

¿Quieres un poco de inspiración? Te invito a que conozca el trabajo de Larry Clark, Nan Goldin o Richard Billingham. Vale la pena que leas este artículo sobre la Fotografía Intimista.

EN TU CUADERNO: Aquí es muy importante planear y sobre todo definir por escrito qué quieres decir sobre eso que te es tan cercano y cómo lo expresarás mediante fotografías. Tus fotos tienen que explicitar visualmente, no verbalmente,  tu discurso.

EN TU CALENDARIO: Una vez que tengas lista tu planeación establece una agenda y compromete fechas concretas para realizarlo.


10. Proyecto de conexión

Tu siguiente proyecto requerirá unos tres meses para terminarlo. Que el tema o sujeto no te sean indiferentes, recuerda lo que decía  Dorothea Lange:

Yo personalmente creo que es mucho más interesante hacer fotografías de aquello que te disgusta, lo que te causa problemas o de algún conflicto no resuelto porque la conexión es, en eso casos,  muy poderosa y eso se nota en la fotos. Además, no siempre es fácil definir qué nos gusta, pero podemos saber de inmediato qué nos disgusta.

Hace algunos años tuve una alumna muy talentosa que tenía coulrofobia (miedo a los payasos), y se hizo una serie de autorretratos vestida y maquillada como ¡payaso! Le provocó terror, pero a cambio hizo una fotos con una conexión personal increíble y de un gran poder.

Todos tenemos en la vida conflictos no resueltos. Es el momento de afrontarlos con tu cámara.  No será fácil, ni lindo, pero te aseguro que acabarás con un trabajo importante. De nuevo, escoge las fotos y genera un cuerpo de obra: Que nos sean menos de 8 pero no más de 15: con menos fotos tal vez no narres con claridad todo lo que necesitas, pero si hay más de 15 fotos hay que tener cuidado y no ser redundante. Es mejor mostrar 10 fotos contundentes que 30 donde sobren 20.

Si en verdad no quieres enfrentar a tus propios demonios también puedes hacer una serie con fotografías de algo que ames profundamente, es  más, que te apasione irracionalmente.

Personalmente prefiero los proyectos que generan fricción, son más íntimos, sinceros, interesantes y memorables, pero es tu decisión.

EN TU CUADERNO: Por supuesto que tendrás que hacer un ejercicio de introspección y tu cuaderno es el vehículo ideal para organizar estos conflictos interiores, planear la serie y darle seguimiento. Eso sí, es muy importante terminar lo que empieces. No te acobardes; sé que es un proyecto intenso, pero vale la pena.

EN TU CALENDARIO: Una vez que tengas lista tu planeación establece una agenda y compromete fechas concretas para realizarlo.


11. Un año de fotos: Doce piezas

Este es un proyecto de mediano aliento donde la palabra clave es planeación. Elige un sujeto o tema que puedas explorar haciendo 12 fotos, una por mes. Aquí vale la pena investigar, obtener permisos, planear bien la ejecución técnica, obtener los accesos necesarios. Te sugiero que leas mi artículo El foto-ensayo: Sujeto, tema y narrativa que te orientará.

EN TU CUADERNO: En este proyecto es fundamental la planeación. Haz un presupuesto, establece el número de sesiones, alcance, temas. Todo lo que trabajes en la pre-producción lo ganarás con creces en la producción.

EN TU CALENDARIO:  Establece fechas para realizar tus 12 fotografías.

BONUS TRACK: ¿Quieres un calendario simpático? Descarga gratis el PDF de abajo (es tamaño carta). Imprímelo y colócalo como un recordatorio para trabajar durante un año en estas 12 acciones.


12. Organiza una exposición íntima

Vivimos en una época en la que estamos acostumbrados a que nuestras fotos sean públicas: desde un perfil en Instagram hasta la cuenta del consabido Flickr; hoy tenemos mucho mayor exposición que la que cualquier fotógrafo jamás haya soñado antes del Internet o las redes sociales.

Sin embargo, el ejercicio que te propongo para el final de tu ciclo es montar una exposición íntima. Con esto me refiero a que escojas tu trabajo más significativo (ojo que no escribí “el mejor”), ese material que te es tan cercano, íntimo que casi te da vergüenza mostrar.

Consigue un local sencillo e igualmente íntimo: el café de un amigo, una escuela o Universidad, en la calle si es necesario y construye una instalación. Arma la exposición, haz una inauguración, invita amigos, prensa (si, prensa), realiza una labor de relaciones públicas, habrá que hacer carteles… Y no olvides vender tus fotos.

Es toda una aventura y mi artículo Cómo se monta una exposición fotográfica te dará elementos e ideas.

Hacer una exposición te tomará tiempo, incluso dinero, pero tienes un año para hacerlo y el brindis será una gran ocasión para recapitular lo que ocurrió con estas doce actividades fotográficas y cerrar un ciclo.

Celebrando en la exposición fotográfica en Roppongi. © The Tokyo Times

Te advierto que montar esta exposición puede costarte sangre, sudor y lágrimas, pero te garantizo que te hará crecer como nunca habías imaginado y no importa si ya has expuesto antes tu trabajo, recuerda que la palabra mágica aquí es “íntimo”.

EN TU CUADERNO: Además de toda la planeación necesaria, te sugiero que al final incluyas tu cuaderno como una pieza adicional en tu exposición. La gente valorará aún más tu trabajo y será un recordatorio de haber empezado y terminado algo.

EN TU CALENDARIO: Escoge una fecha tentativa para tu exposición. Anúnciale a un buen número de amigos que a final de año les invitarás a tu exposición. El publicar tu intención te comprometerá a llevar a cabo tu exhibición y eso te ayudará (¿obligará?) a volverla realidad.


 

Calendario en Google Calendar

Para ayudarte a seguir estas actividades en Google, aquí puedes acceder al calendario que hice para ayudarte:


 

A manera de conclusión

Cameron Julia, El Camino del Artista, Edit. Aguilar, 2011

No puedo cerrar este artículo sin antes recomendarte un libro que me ha servido y acompañado a lo largo de los años: Se trata de El camino del artista, de Julia Cameron. En este libro aprendí algo que todavía hoy me sirve cada día: como artistas nuestro trabajo es crear, no juzgar.

 

Disponible en Amazon (España) y Gandhi (México)

No más pretextos

Te tengo una mala noticia: ni tú ni yo tenemos más pretextos para holgazanear.

Con estas 12 acciones te ofrezco un mapa que sirve como una primera estructura: Si quieres adaptarla a lo largo del año, hacer cambios, incluir nuevas ideas o lo que haga falta, por favor no veas este camino como algo rígido, sino como un punto de partida. Se trata de un esqueleto que nos ayudará a tener un cierto rumbo.

Si hacen falta cambios será buena señal, porque significará que estaremos trabajando. Lo importante es empezar este camino creativo cuanto antes.

Recuerda que no estás en solitario: yo también realizo este mismo ejercicio  y si necesitas ayuda, apoyo, quieres llorar o compartir tus experiencias escribe un comentario al final de este artículo.

¡Mucho ánimo! Ya nos encontraremos por ahí en el camino, estoy seguro.


Óscar Colorado Nates es Profesor/Investigador titular de la Cátedra de Fotografía Avanzada en la Universidad Panamericana (Ciudad de México).

Es autor de los libros:

  • Ideas Decisivas: 800 reflexiones fotográficas (2a. Edición)
  • Fotografía 3.0 Y después de la Postfotografía ¿Qué?
  • Instagram, el ojo del mundo
  • Fotografía de documentalismo social
  • Fotografía Artística Contemporánea
  • El Mejor Fotógrafo del Mundo.

Columnista en el periódico El Universal (Cd. de México).
Editor y Director General de la revista fotográfica MIRADAS.

Co-fundador de la Sociedad Mexicana de Daguerrotipia y miembro de The Photographic Historical Society(Rochester, NY).

Las opiniones vertidas en los artículos son personales y no reflejan necesariamente las posturas de la Universidad Panamericana.

© Copyright 2015 by Óscar Colorado Nates. Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción de este artículo por cualquier medio sin el permiso por escrito de su autor.


Información legal: Todas las fotografías se presentan sin fines de lucro y con propósitos de enseñanza e investigación científica bajo lo previsto en la legislación vigente por conducto de los tratados internacionales en materia de derechos de autor. Consulte en este enlace el aviso legal respecto del uso de imágenes fijas, video y audio en este sitio. Los íconos utilizados en este sitio son cortesía de www.flaticon.com Gráficas adicionales cortesía de www.freepik.es

Fair Use Notice:  The presentation in this blog of photographs, movies, recordings or written material is used for purposes of criticism, comment, news reporting, teaching and/or research, and as such, it qualifies as fair use  as forseen at 17 U.S. Code § 107 and it is not an infringement of copyright. For more information, please check the following link with our Legal Notice regarding copyright.

Salir de la versión móvil