Libro: Cómo se lee una fotografía

Cómo se lee una fotografía (Interpretaciones de la Mirada). Javier Marzal Felici. Ediciones Cátedra (2007)
Javier Marzal Felici, Cómo se lee una fotografía (Interpretaciones de la Mirada), Ediciones Cátedra, Madrid, 2007

Para saber escribir, primero es necesario leer. Esta premisa tan obvia suele olvidarse en la fotografía y nos lanzamos a realizar imágenes sin una cultura visual mínima.

El texto que ahora reseñamos se titula “Cómo se lee una fotografía” de Javier Marzal y nos ofrece una herramienta fundamental para adentrarnos en el lenguaje fotográfico.

En una primera parte  Javier Marzal Felici expone los fundamentos teóricos de la fotografía para luego hacer un recorrido de las principales corrientes metodológicas en el análisis de la imagen. El especialista nos ofrece su propuesta para la interpretación de la fotografía y culmina el texto con la lectura de doce textos fotográficos.

De la contraportada: “La fotografía consituye un objeto de estudio difícil de abordar desde una perspectiva unívoca. El propósito de este libro es, precisamente, ofrecer una metodología de análisis del texto fotográfico.”

Esta excelente adición a la biblioteca fotográfica constituye una mirada seria al tema. No ofrece una solución “de aspirina”, profundiza en el método de lectura y da respuesta a los “por qués” de la lectura fotográfica.

Cómo se lee una fotografía es, indudablemente, una buena aproximación a la lectura fotográfica que ofrece un método, un camino, para poder desentrañar, ordenadamente, un texto fotográfico.

Además del libro, Marzal Felici ha publicado otros textos que son de gran utilidad para cualquier interesado en saber cómo leer una fotografía. Dichos documentos pueden descargarse a continuación:

>> Propuesta de modelo de la imagen fotográfica. Descripción de modelos contemplados. Documento PDF descargable.

>> Aproximaciones metodológicas en el estudio de la fotografía. Documento descargable en PDF.

Se puede profundizar en el análisis fotográfico en el sitio web que el Dr. Marzal ha creado con la Universitat Jaume I donde expone su método y ofrece más lecturas de textos fotográficos. Su página puede consultarse aquí.

¿Dónde comprar el libfo? En España desde Amazon, o a veces disponible en México en Librerías Gandhi.

– Marzal Felici Javier, Cómo se lee una fotografía (Interpretaciones de la mirada),  Edit. Cátedra, Madrid, 2007

En este blog también hay más información sobre cómo leer una fotografía:

Artículos diversos

Elementos del lenguaje fotográfico

  1. Elementos del lenguaje fotográfico: introducción
  2. La luz 
  3.  El Enfoque

ocn_smallÓscar Colorado Nates es Profesor/Investigador titular de la Cátedra de Fotografía Avanzada en la Universidad Panamericana (Ciudad de México).

Autor de los libros:

  • Fotografía 3.0 Y después de la Postfotografía ¿Qué?
  • Instagram, el ojo del mundo
  • Fotografía de documentalismo social
  • Fotografía Artística Contemporánea
  • Entre otros

Co-fundador de la Sociedad Mexicana de Daguerrotipia y miembro de The Photographic Historical Society (Rochester, NY).

Las opiniones vertidas en los artículos son personales y no reflejan necesariamente las posturas de la Universidad Panamericana.

Fuente de investigación : Schnaith Nelly, Lo visible y lo invisible en la imagen fotográfica, Edit. La Oficina, Madrid, 2011

¿Esforzarse o no esforzarse? He ahí el dilema

“Si hacer fotografías no fuera tan fácil tal vez lo haríamos mejor.” Ansel Adams

Esta palabras del Maestro de Yosemite son dignas de una breve reflexión sobre la fotografía y el esfuerzo. ¿Realmente si fuese más difícil usar una cámara se obtendrían mejores fotografías?

Los músicos, un ejemplo interesante

Tomemos como ejemplo a la música y de manera aún más particular al violín. Si uno quiere obtener un sonido decente con un piano  solamente debe pulsar una tecla con suficiente fuerza y listo: La nota es fuerte, clara y precisa. Sin embargo no ocurre lo mismo con un violín. Para obtener un sonido decente y que no parezca que estamos matando a un gato hace falta un mínimo de seis meses de práctica hasta lograr una nota clara. ¡Una nota!

A un niño que inicia en el mundo de la música le espera un largo camino.

El músico promedio sabe cuántas horas de práctica se requieren para tocar una pieza, la memoria necesaria para aprenderse una melodía y la cantidad de ensayos necesarios hasta lograr dominar un instrumento. Un concertista tardará años en dominar su arte. Por otra parte, un músico competente requerirá una importante dosis de teoría. Si, además, lo que se busca es ser compositor, será necesaria una compleja mezcla de conocimientos históricos, teóricos y una cantidad ingente de trabajo hasta lograr componer una pieza de cierto valor. Los músicos tienen mucho qué enseñarnos a los fotógrafos en términos de obstinación.

Cuando no era tan fácil hacer fotos…

Regresando al mundo de la fotografía, vale la pena observar imágenes de principios del siglo XXI. Es particularmente interesante revisar un muestrario de fotografías vernáculas, obras de esos fotógrafos anónimos hechas sin mayor interés que preservar un recuerdo y sin mayor pretensión artística.

A veces olvidamos lo difícil que era hacer fotografías sin mandos automáticos ni exposímetros integrados.
A veces olvidamos lo difícil que era hacer fotografías sin mandos automáticos ni exposímetros integrados.

Muchas de estas fotografías vernáculas tienen defectos técnicos: vibradas, pobremente enfocadas, sub o sobre expuestas… Sin embargo a veces olvidamos que leemos esas imágenes desde nuestra realidad actual. Podemos pasar por alto que las cámaras que usaban aquellos aficionados no tenían ni siquiera exposímetro, que el autor debía elegir todos los parámetros, procesar e imprimir sus fotografías en un largo proceso de aprendizaje, donde cada prueba y error costaba.

Cuando un piensa en lo difícil que debía resultarles definir la exposición deseada entonces no juzga con tanta ligereza esas pequeñas deficiencias técnicas. Hoy basta con apuntar una cámara en modo automático y ¡listo!

Es importante detenerse un poco para preguntarse cómo se está afrontando la fotografía ¿cómo un mero pasatiempo? ¿Sin mayor reflexión sobre lo que se desea plasmar? ¿Qué diferencia hay entre un francotirador que busca absoluta precisión y un tirador con escopeta que destruye todo a su paso?

En fotografía a veces es muy fácil disparar sin ton ni son. No es extraño encontrarse entonces con cientos de fotografías insípidas. En el mundo digital todo se logra a una velocidad que está entro lo emocionante y lo espeluznante.

Un proceso mental diferente

Cuando uno retorna a una cámara analógica, para comenzar recuerda que debe elegir cuidadosamente qué tipo de película utilizar y con qué sensibilidad. Ya teniendo la cámara en la mano, si es totalmente manual hay que tomarse tiempo para decidir los parámetros de la exposición, encuadrar cuidadosamente y enfocar. Todas estas operaciones se realizan prácticamente sin pensar, de modo casi instantáneo con una cámara digital. Sin embargo en una cámara analógica todo esto retrasa al fotógrafo. Por otra parte es necesario reflexionar cuidadosamente qué se desea fotografiar, pues únicamente se tiene un número limitado de tiros. ¿Qué haríamos con una tarjeta de memoria capaz de capturar solamente 36 exposiciones? Y una vez hecha la fotografía hay que procesarla, de modo que más vale asegurarse de capturar algo interesante que valga la pena todo el esfuerzo.

El proceso mental para hacer fotografías en el mundo analógico implicaba más reflexión antes de presionar el obturador.
El proceso mental para hacer fotografías en el mundo analógico implicaba más reflexión antes de presionar el obturador.

De modo que la fotografía tiene un componente fundamental de reflexión. Y ahí es donde tal vez radique el secreto del esfuerzo fotográfico.

"No hacemos fotografía únicamente con una cámara: llevamos al acto fotográfico todos los libros que hemos leído, las películas que hemos visto, la música que hemos escuchado, a las personas a las que hemos amado.” Ansel Adams
"No hacemos fotografía únicamente con una cámara: llevamos al acto fotográfico todos los libros que hemos leído, las películas que hemos visto, la música que hemos escuchado, a las personas a las que hemos amado.” Ansel Adams

Más allá de la cámara

También decía Ansel Adams que “No hacemos fotografía únicamente con una cámara: llevamos al acto fotográfico todos los libros que hemos leído, las películas que hemos visto, la música que hemos escuchado, a las personas a las que hemos amado.”

Es fácil sorprenderse si se asevera que lo más importante en fotografía es la cabeza del fotógrafo. Pero si pensamos en lo que decía Adams, entre más cultivada esté nuestra mente, mejores fotografías haremos. Si alguien ha observado detenidamente la obra de muchos grandes maestros, al hacer su fotografía no puede dejar de pensar en estas influencias. Al aprender historia del arte se obtienen innumerables referencias sobre qué es grotesco o qué es bello y por qué. Si se lee un buen libro, se obtiene una mayor profundidad de pensamiento que acaba colándose en las fotografías.

"Tus primeras 10,000 fotografías son las peores". Henri Cartier-Bresson
"Tus primeras 10,000 fotografías son las peores". Henri Cartier-Bresson

De modo que una parte fundamental del esfuerzo fotográfico está lejos de la cámara. Por supuesto que es necesario practicar. También decía Cartier-Bresson que nuestras primeras 10,000 fotografías son las peores, pero es fundamental un ejercicio consciente de análisis y hace falta un bagaje cultural importante para mejorar cada día nuestras imágenes.

¿Esforzarse o no esforzarse? Tal vez más bien la pregunta debería ser ¿En qué esforzarse? Hay una gran oportunidad para esforzarse en cultivar la mente.

* El autor es Jefe de la Academia Audiovisual en la Escuela de Comunicación de la Universidad Panamericana (Ciudad de México). Dirige el programa binacional Origins realizado con la DePaul University de Chicago. Las opiniones vertidas en los artículos son personales y no reflejan necesariamente las opiniones y/o posturas de la Universidad Panamericana ni de la DePaul University.